Gen aún está bajo los efectos del alcohol y me dice que debemos ir a la casa de Becca, que el necesita saber que está bien. Se monta en el carro y me dice que maneje yo, ya que él no se siente bien (Gen es orgulloso así que no quiere admitir que está muy borracho para conducir). Enciendo el auto y creo que esta es como la segunda vez que manejo el auto de Gen ya que solo deja que lo maneje en momentos como estos. Gen pone algo de caramelos de cianuro “tocado por un ángel” y la empieza a cantar a todo pulmón mientras yo manejo.
Me dice:
--Maneja más rápido—la verdad no entiendo, me lo dice en un todo como si estuviéramos en una persecución.
--cállate gordo, no me concentro. –el auto de gen da la impresión de que no se maneja a menos que pases los 100 kilómetros por hora, me intimida un poco este carro y la idea de que mi mama se enterase de la velocidad en la que voy.
--Esa maldita de Becca, espero que este bien. TE AMO BECCA—Grita desde la ventana del auto, el alcohol pone demasiado estúpida a la gente.
--Aún no sabemos si tu mujer está allí gen.
--cállate y maneja, mi sentido de novio me dice que está allí. –me dice esto moviéndome los hombros desesperado.
--está bien gordo, pero déjame manejar. Quédate quiero para que lleguemos vivos.
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La casa de Becca es una casa pequeña a comparación de la casa de gen. la recuerdo de las veces que he venido a traerla con gen; nunca he entrado en ella. Me cuenta gen que ella vive con su papa y mama, los 2 son educadores y se conocieron en la universidad; culminaron sus estudios, se casaron y compraron su casa en un barrio muy tranquilo de la zona.
El sr. Deboy, me cuenta Gen que es profesor de educación física. me dijo que era la primera vez que veía que un profesor de educación física tenia buen físico; la Sra. Deboy, en cambio es profesora de matemáticas en una secundaria muy prestigiosa. Los educadores no ganan mucho en venzuela así que no tienen para muchos lujos, solo las necesidades básicas.
Me sorprendió mucho ver el lugar donde vive Becca la primera vez ya que ella no aparenta para nada que es muy sencilla, siempre anda vestida y arreglada como la más diva del lugar, “una simple materialista”.
--gen, ¿no te das cuenta que te quiere solo porque tienes un lindo auto y una linda casa? —le dije esa primera vez que la dejamos en su casa.
--cállate licántropo, ella me ama y yo la amo.
--Ay gen, bueno no te diré más nada respecto a ese asunto, es tu vida después de todo—mentí, luego de eso cada día que puedo trato de convérselo de que deje a Becca.
Becca después que la conocí bien resultó que era, totalmente como la imaginé, solo que un poco más zorra y parece que si tiene algo de sentimientos. Es una zorra con sentimientos, me pude dar cuenta que tenía sentimientos ya que una vez hizo parar el auto de gen porque vio a unos niños cerca de la SOM que le tiraban piedras a un pobre indefenso cachorrito. Lo tomó entre sus brazos e hizo que gen lo llevara a algún centro de cuidados de mascotas, para esa hora no sabíamos a donde llevarlo así que contactamos a un veterinario y le encargamos la vida del cachorro; poco tiempo después Becca nos dijo que se había contactado con el veterinario y este le dijo que le había encontrado un lindo hogar al cachorro, que lo tratan muy bien. “No sabía que las zorras tenían sentimientos” me dije después de todo ese show.
Gen me dijo muy feliz:
--¿Viste joe, te dije que mi novia era buena? —casi vomito después de esto porque la agarro y empezó a besarla descaradamente delante de mí.
--no seas ridículo—le dije y me fui dejándolos ahí.
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Desde la plaza en donde estábamos hasta la casa de Becca son como unos 15 minutos aproximadamente, que se hicieron 30 minutos porque gen tuvo que pasar por su casa a orinar.
--Joe, pasa por mi casa. Me estoy orinando—se le fueron las energías que tenía al principio.
--claro, si te tomaste toda la botella tu solo –gen tiene la política de no orinar en lugares públicos, además que también está en contra de aguantar las ganas de orinar. Dice que podría morir si aguantara esas ganas.
--apúrate, antes que me muera—revela su trauma.
--nadie muere de eso gordo, te lo he dicho miles de veces.
--bueno apúrate entonces.
Al llegar a la casa de gen dejo que se baje a orinar mientras yo lo espero en el auto.
--Te apuras gordo—no me dice nada y se baja caminando como un pingüino.
Gen tarda como 15 minutos. Al montarse me dice que en el baño también vomitó gran parte de la botella.
--no vuelvo a tomar eso.
--tú no sabes tomar gordo.
--Tengo miedo joe.
--¿Miedo de qué gordo? –pregunto intrigado por el giro de la conversación.
--De estar solo. —se me rompe el corazón al escuchar eso, sé que esta algo ebrio, pero también sé que fue sincero.
Llegamos a la casa de Becca y acaba de llegar. se está bajando de una Kawasaki verde con n***o que maneja un chico de como 26 años que se me hace conocido.
--Supongo que tu instinto no falla, gordo. —Gen se baja.