Entrevista

2260 Words
Al salir del salón de Murray nos dirigimos al cafetín y Gen se sienta en una de las mesas que está cerca de unas trinitarias. Se le ve algo preocupado y me pregunto si él también verá en mí la preocupación que tengo. --Joe, algo está pasando aquí que no entiendo muy bien. --¿De qué hablas? No dejes que las locuras de Murray te vuelvan loco, no sé si escuchaste lo que dijo, pero prácticamente te aconsejó alejarte de mí porque “soy una mala influencia”. --No es solo eso. --¿Entonces? --Murray ya estaba molesta cuando llegamos, solo dijo eso porque quiso descargar la ira. Pero… ella en realidad está airada por otra cosa… ¿Recuerdas el día que vio a Tina y la quiso interrogar? Ese día Becca defendió a Tina y le respondió muy mal a la profesora Murray… no sé…  siento que la profesora le pudo haber tomado rabia a ambas chicas y por eso le molesta aún más que las chicas siempre falten a sus clases. --Gen… Gen a veces me sorprende con sus muy elaboradas teorías. Pero a veces creo que es tan ingenuo como lo es de payaso. --Tiene sentido, Joe. --Gen. La pregunta correcta debería ser ¿A dónde están yendo nuestras chicas? Siempre desaparecen juntas y aparecen como si nada sin ninguna respuesta lógica de dónde pudieron haber estado. --Maldita sea, es cierto ¿Qué podrán estar haciendo? --Gen… tengo que contarte algo… --Ya sé que eres gay, Joe, sabes que te acepto tal y como eres. --Gordo, en serio… es algo muy serio, en realidad… No tendría que haberle contado esto a Gen, pero aún tengo en mi cabeza las palabras de la señora Noris que me dicen que debo confiar y debo drenar todo lo que sienta. Así que le cuento lo preocupado que estoy por Molly, por haber desaparecido tan extraño, le cuento que me metí a la oficina de la directora Pence y que revisé todos los archivos en busca de información, que me metí en su computadora y conseguí la dirección de Molly, le conté el extraño episodio con Murray y le confesé que me excitó un poco verle las piernas tan de cerca. Le dije que era muy extraño que quisiera robar la información y que luego apareciera como si nada con Pence y que por su intervención no me metieron en problemas. Cuando terminé de contarle todo lo que pasó ese día Gen estaba aún más preocupado. --¿Y qué piensas, Joe? ¿Por qué querría Murray la información de Tina? --Creo que Murray no es en verdad quien aparenta, y creo que quiere hacerle daño a Tina. --¿Y a Becca también? --Es posible. --¿Con qué razón querría Murray molestar a las chicas? --No lo sé, pero creo que podremos averiguarlo… . Gen estaba más nervioso que yo, aunque después pensando con cabeza fría me pregunté si no habíamos exagerado un poco la situación con Murray. Decidimos ir a almorzar en un restaurante. En realidad, quien lo decidió fue Gen que no quería ir a su casa a almorzar ya que de seguro su padre estaría allí. Gen pide chuleta de cerdo y yo simplemente pido lo mismo que él. --¿Molly aún no te contesta? --No. --¿Y Tina? --Tampoco… ¿No te ha contestado aún Becca? --No… y ya cómete eso que se te está enfriando. --Pues no tengo hambre, pero me lo comeré porque es pecado el no comer cerdo cuando puedes. Gen se termina de comer todo al mismo tiempo que yo. El mal de amores y las teorías conspirativas no fueron más fuerte que nuestra hambre… por ahora. --Joe—me dice Gen mientras toma una copa de vodka que pidió--, creo que ya sé la razón por la que siempre hemos estado juntos sin separarnos. --¿Y cuál es? --Que ambos logramos entendernos. Fíjate, te faltó la presencia de tu padre, y a mí la de mi madre. Solo has tenido una novia, al igual que yo. Ambos estamos solos en estos momentos porque mi padre se la pasa en el trabajo y tu madre en viajes de negocios o lo que sea… creo que eso ha logrado que podamos entender al otro… te quiero, Joe. --Gen, solo has tomado una copa de vodka, no te vas a poner sentimental tan pronto. --Maldita sea. Solo quiero pensar en algo que no sean las chicas… Por cierto, aún no has dicho cómo podríamos averiguar más de Sandra Murray y su posible plan contra nuestras chicas. --Oh cierto—saco mi celular y reviso f*******:. Le muestro la foto de la familia de Murray y enfoco a su hija--. Esa es su hija, o eso creo. --Wow, está buena. --Por Dios, Gen. --Lo que no entiendo es en qué nos podría ayudar eso. --La encontré en f*******:, se llama Marlyn Murray y le envié la solicitud de amistad. --¿Te la aceptó? --No. --Qué éxito. --Hay que esperar. ¡Mierda Gen! —grito--, Mierda, mierda, mierda, mierda, mierda. --Joe, por Dios, respeta que estamos en la mesa. -- Marlyn Murray acaba de aceptarme la solicitud. --¡Qué! Mierda, mierda, mierda, mierda, mierda. --Ahora ¿Qué le digo? --Invítala a comer. --¿Qué? --¿Cómo pretendes sacarle información? No le escribirás de la nada diciéndole “Oh, es un placer conocerte, simplemente quise saber de ti porque quería preguntarte si tu madre tiene manías de loca psicópata acosadora de estudiantes”. --Oh claro, de seguro si la invito a salir me dirá “Claro que iré a comer contigo perfecto extraño que apareció de la nada y que de seguro seas un posible sádico pervertido”. --¿Pues entonces cómo piensas hacer? --Dame tu celular. Se lo paso y el gordo empieza a revisar el perfil de Marlyn Murray buscando quién sabe qué. Sigue tomando vodka y le acompaño en tan solo unos tragos, no soy muy amigo del vodka que digamos, la verdad no soy muy dado a las bebidas alcohólicas ya que me producen sueño. Sin mencionar que soy menor de edad y que si llegasen a enterar los del restaurante nos echarían. --Listo—dice pasándome el celular. --¿Listo qué? -- Marlyn Murray dice en posts antiguos que va a la biblioteca que está cerca de la plaza de los cuatro vientos cada martes a leer poesía. Martes a las 6:00p.m, hoy es marte y son las 2p.m, o sea, que tenemos que ir a esa biblioteca y la atacaremos. --Por favor no uses esa palabra. --¿Cuál? ¿Atacar? --Olvídalo—ríe. --Bien, solo iremos y nos haremos pasar por periodistas que quieren hacerles unas preguntas. --Es una buena idea, solo que no creo que existan periodista que le pregunten si su madre tiene tendencias maquiavélicas. --Cállate, Gen, solo preguntaremos para ganar confianza y después le sacaremos lo que podamos. --Ok, tú te encargarás. --Casi siempre lo hago. Nos levantamos y vamos al convertible. . Después del restaurante nos fuimos a esperar que se hiciesen las 6 de la tarde en la plaza de los cuatro vientos. La Plaza de los cuatro vientos es un lugar bastante tranquilo donde es difícil que el sol se cuele por lo frondoso de los árboles, hay personas sentadas en los bancos o paseando sus mascotas. Me siento en unos bancos cerca de un árbol junto a Gen quien de repente veo que tiene la botella de vodka en su mano. --Gen, ¿qué haces con eso? --Pues la pagué completa, no la iba a dejar con más de la mitad. --Wey si te ve la policía te llevarán preso. --Relájate, Joe, nada malo pasará. Gen parece algo ya afectado y siento que esto nos va a arruinar el plan. Saco mi celular y reviso el chat con Molly y luego con Tina. Ambas siguen sin responder. La biblioteca queda en la calle de enfrente, es una biblioteca pública donde suelen ir personas que les gusta la literatura clásica y creo que también se reúnen algunas organizaciones intelectuales que dice mamá que son comunistas… no sé, comunismo e intelectualismo no caben en la misma frase. Mamá siempre quiso que leyera, que me hiciera el hábito de la lectura ya que en sus sueños siempre ha querido que estudie derechos y que fundemos un buffet de abogados con el apellido de la familia. Lo cierto es que pude hacerme el hábito de leer a diario, aunque mi vista a veces me juega pesado por tanto leer en el celular y ya hacen años que mamá no me regala libros en físico, y no me voy a la biblioteca porque sé que son libros como el de Crónicas de una muerte anunciada que son literaturas tan arcaicas que leerlas me dan sueño. Son ya casi las 6:00p.m y Gen dejó la botella un poco menos de la mitad ya que estaba bastante alegre, más de lo normal. Estaba saludando a todo el que pasaba y la gente lo miraba raro. Comenzó a hablar locuras de la vez que Becca lo tuvo que cuidar porque se pasó de whisky y se orinó en los pantalones, habló de cuando su papá le quitó las llaves de su casa porque se enteró que Gen reprobó en química y después contó un extraño episodio de iCarly. La verdad es que es un poco molesto cuando está en ese estado. --¿Esa no es la maldita Marlyn Murray? —dice Gen riendo. Volteo y en efecto esa debe ser la hija de Murray. --¡Vamos! —le digo a Gen y nos vamos directo a la biblioteca. Cuando entramos los estantes estaban desplazados a los lados para abrir paso en medio del salón y así juntar las sillas en un círculo donde las personas estaban sentadas y Marlyn Murray estaba en el medio leyendo unos versos que solo Dios sabrá de qué autor podrían ser. Pienso que me siento un poco inculto y trato de poner atención. Por un momento todo está en silencio y solo se escucha la voz de Marlyn Murray recitando, puedo rescatar en mi celular una pequeña frase que dice: Volverán las oscuras golondrinas En tu balcón sus alas a colgar, Y otra vez, con el ala en tus cristales, Jugando llamarán. La verdad es que no entendí qué significa, pero lo guardé para analizarlo luego. Busco a Gen y lo veo sentado en una esquina casi dormido. Voy a despertarlo porque ya Marlyn Murray está despidiendo. Gen se despierta alterado. --Párate, ya está terminando todo. --Maldita sea, me duele la cabeza. --No es mi culpa que hayas decidido embriagarte. --Allá va la hija de Murray—dice Gen y sale corriendo tras de ella como si fuera a matarla. Me preocupo y corro tras él para detenerlo. Cosa que no hice porque para cuando lo alcancé ya estaba hablando con ella. --Pertenezco al periódico de mi colegio y quisiera entrevistarla—le decía Gen que parecía de lo más sobrio. --No sé… no sé si te sirva una entrevista conmigo—dice Marlyn Murray confundida--, no soy una escritora ni nada parecido. Solo recito los poemas porque me gusta. --Y es debido a esa pasión que la queremos entrevistar. --¿Cómo se llama ese periódico donde trabaja? --El periódico… se llama… ehh… se llama Periódico Escolar. --Wow, es un lindo nombre—dice algo extrañada. --Sí. Quisiéramos saber cuánto tiempo lleva recitando—pregunta Gen con su celular como si estuviese grabando la conversación. --Pues la verdad llevo muy poco en esto. Lo hacía mucho en Valencia, de donde soy, pero llegué hace algunos meses con mi familia a esta ciudad y decidí propiciar estos espacios. --¿Por qué se vino de Valencia con su familia? --Bueno, mi familia pasó por un momento muy doloroso en el que casi salimos lastimados irremediablemente, y producto de la inseguridad tan alarmante que hay en Valencia mis padres decidieron venirse a Barcelo… ¿De qué le serviría a tu colegio saber de mi vida privada? --Los estudiantes también son polémicos ¿sabes? --Bueno… espero te sirva saber lo poco que te dije… --Espera. ¿Puedes decirme si tus padres han influido en hacer lo que haces? --Bueno… Mis padres han sido mi bastión. Mamá me ha cuidado como una leona a sus cachorros. De hecho, se ha enfrentado a criminales… literalmente… para cuidarme. ---¿Por qué se ha enfrentado a criminales? --No sé si deba…-- se le llenan los ojos de lágrimas, pero no llora--, bueno, la verdad es que en una ocasión estaba recitando en una plaza pública y sufrí de un secuestro por una red criminal que operaba con trato de personas y prostitución. Casi me obligan a… bueno… mamá logró investigar por sus propios medios para dar con mi paradero y pudo rescatarme y ayudar a la policía a desarticular a esa organización criminal. Cuando me preguntas si mis padres han influenciado… claro que lo han hecho, principalmente mi madre que no dejó que el trauma de casi exponer mi vida a situaciones que me marcarían para siempre me llenara, al contrario de eso, nos vinimos a esta ciudad y me instó a seguir haciendo lo que amo. Sigo apostando a mi vida porque mi mamá ha sido mi motivación. --Le agradezco su entrevista. --Espero que les pueda servir. Se va. Gen me mira la cara. --¿Escuchaste todo? —me pregunta. --Sí. Todo.
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