La actitud de Arnold me tenía preocupada, ¿porque tenía tanto interés en ver a los dragones?, ¿quería matarlos?. Sentía su mirada sería. Coda lo tomo del hombro para tratar de hacerlo desistir de lo que quería hacer, pero el no le hizo mucho caso y siguió hablando. —Dime elfo, ¿jamás han ocurrido incidentes con estos dragones?. —No nunca, como no pueden volar pues solo están aquí y esperar que los alimentemos. —Y ¿no tienen huevos?. —No ambos son hembras. No sé que pasaba por su cabeza, pero cambio de un momento a otro de parecer. —Vámonos entonces, ya hace mucho frío. El elfo se acercó un poco y lo tomo del hombro. —Entonces ¿no los mataran?. —Por ahora no...pero te advierto, son monstruos y tarde o temprano los atacará, espero que no vayan llorando por ahí a pedir ayu

