No puedo dejar de pensar en la forma en que Jhon me rechazó anoche. Aún resuena en mi mente, como un eco persistente. Pero, después de todo, estoy acostumbrada a sus actitudes extrañas; siempre ha sido un poco raro, mi chófer. A veces me pregunto si es su manera de protegerme o si simplemente no sabe cómo manejar sus propios sentimientos. En este momento, estoy acompañando a mi abuelo a una reunión con socios importantes en una residencia elegante. Me pidió que estuviera a su lado, él cree que mi presencia puede ser valiosa. Mi mamá, por otro lado, nunca ha mostrado mucho interés en estos asuntos; se ha dedicado exclusivamente a su trabajo con los niños, algo que parece no importarle a nadie más en la familia. El abuelo Ricardo creó esas fundaciones para evadir impuestos, aunque siempre h

