Patrick Amaneció por fin. El reloj marcaba las seis de la mañana, Lily se levantó guiada por el despertador de su móvil y despertó a Patrick que dormía profundo. Patrick, al saber la hora, se levantó rápido, besó a Lily en los labios y corrió al baño para ducharse. Patrick no podía parar de pensar en Lily, en todo lo que han vivido juntos. Llegó a pensar incluso en una fatalidad como que Lily le pidiera que se aleje. «No, sencillamente me rehúso a alejarme de ella», pensó Patrick mientras se duchaba. Al terminar la ducha, se secó con la toalla y comenzó a vestirse. Por suerte, Patrick se llevó algunas camisas al apartamento de Lily. Precisamente por ese tipo de situaciones. Despertarían más sospechas si veían que él vestía la misma ropa del día anterior. El aroma a café impregnó el apa

