—Si hija, Rosa y tú son medio hermanas —baja la cabeza —. Todo parece indicar que estamos destinadas a ser las esposas y ellas las amantes, hazme caso hija, es mejor no decir nada y mantener tu lugar de señora. El bebé que esperas es la prueba de ello, así que no te rebajes a ella. —No madre, no voy a soportar una cosa de esas y menos cuando él y yo tenemos dos hijos, no voy a tolerarlo una vez más. Estoy harta de ser la sombra de Rosa, sé que cometí errores, pero eso no significa que siempre tenga que soportar cosas como que mi medio hermana sea la amante de mi esposo. Emily se siente furiosa, no entiende razones y no quiere hacerlo en ningún momento, no es posible que su madre se atreva a decir que ella debe soportar las infidelidades de su marido y actuar como sí no sucediera nada ya

