Camilo termina su terapia un tanto cansado, cada día se exige más y no ve mayores resultados, no puede creer que por más de que lo intenta no consigue lo que quiere, y eso sin duda lo frustra cada vez más, en su silla de ruedas se encamina a la cocina en donde muy seguramente está Emily, aunque últimamente las cosas entre ellos están un poco tensas sabe que verla logra calmarlo, desearía ser un hombre completo de nuevo para así poder volver a hacer el amor y es entonces que las realidades de los dos lo golpea, sabe que las cosas entre los dos pueden empeorar, él no puede evitar sentirse mal al ver que ella quiere tener hijos y aunque no se lo diga los comerciales de bebés la emocionan. —Últimamente te veo tan disperso que eso me preocupa de sobremanera —dice Alejandra sacando a su hijo de

