Capítulo 4

1070 Words
Lilith. Aunque se trataba de solo una suposición sus palabras se sintieron como un balde de agua fría, ¿Leucemia? ¿Sallie podría padecer leucemia? Rezo a Dios porque esas suposiciones no sean ciertas. —Por favor le pido que haga todo lo que esté a su alcance para ayudar a mi hermana, venimos de la pobreza así que desgraciadamente no le puedo brindar los medicamentos para esa enfermedad —Trataba de aguantar mi lágrimas. El me miraba con cierto deslumbro, condoliéndose de mi dolor, colocó su mano en hombro y con una voz dulce y varonil. —Hare todo a mi alcance para proteger la salud de su hermana —Se colocó su mano en el corazón —Le prometo que yo, Isaac Cavalieri si los estudios darán afirmación sospechas pagaré cada uno de sus medicamentos. Jamás espere que dijera eso, quedé totalmente anonadada por lo que acaba de decir, el no está obligado a hacer eso, pero yo tampoco tengo el dinero para cubrir esos gastos. —No tiene por qué hacerlo doctor, yo pediré prestado para poder cubrir los gastos de la enfermedad. —No, no te preocupes, yo quiero brindarles mi ayuda y no crea que lo hago para recibir algo a cambio, lo hago de corazón. Lo abracé sin pensarlo saltando para atrás al darme cuenta de lo que estaba haciendo. —Discúlpeme —Coloque un mechón de mi cabello detrás de mi oreja. —No sé cómo podría agradecerle tanta amabilidad, juro que le devolveré cada centavo. —No se preocupe es lo menos que puedo hace para ayudarla. —Sonrió Nos quedamos en silencio viéndonos el uno al otro, estaba atontada apreciando esa hermosa sonrisa y esos dientes tan perfectos, me sonroje y aparte mi mirada de la suya tratando de ocultar mi rostro rojizo. Que tonta, parezco una niña, este doctor solo me está ayudando, él jamás se fijaría en alguien como yo. En vez estar aquí observándolo debería estar atendiendo a Sallie. —Bueno, si necesita algo más estaré en el laboratorio, te dejare asolas para que puedas estar un rato a solas con tu hermana. —Por supuesto —Dije mirando al suelo un poco apenada. Isaac Me fui torpemente sin realmente quererlo pero sentía como las brasas en mi interior comenzaban a incrementar, era extraño pues era una persona a la que ni siquiera conocía; la única manera de decir algo incorrecto fue huyendo de la escena. Al llegar al laboratorio tomé asiento en una de las bancas me quedé a espera los primeros estudios mientras tanto no podía evitar que su rostro se viniera a mi mente, era una mujer demasiado hermosa, tenía una figura deslumbrante y podía asegurar que sus sentimientos eran tan puros que los de un ángel. —Disculpe la demora doctor no quisiera molestarlo pero exámenes ya están listos — Me dijo una enfermera la cual nunca había visto por aquí, seguramente era nueva. —No se preocupe estoy aquí justamente para cumplir mi trabajo usted no es ningún inconveniente —Contesté tomando los exámenes para echarles un vistazo. —Lo pondré en contexto, la jovencita Sallie ha terminado por padecer leucemia, aún no está muy avanzada así que por suerte podemos intervenir. Gracias a Dios esta pequeña ha llegado a tiempo, ahora hay muchas posibilidades de que pueda salvarse. —Muchas gracias señorita, me encargaré de infórmale a su representante. —La enfermera asintió y se fue. Inmediatamente fui a la habitación donde estaba la paciente para darle la noticia a su hermana. Llegué a la habitación, toqué la puerta y detrás de ella escuché la suave voz de la chica —Pase. Tomé el pomo de la puerta y la abrí cuando entre la pequeña se encontraba profundamente dormida y su hermana se encontraba observándola. —Disculpa, ya tengo los resultados de los exámenes, te parece si hablamos sobre ello en el pasillo? —Por supuesto —En sus ojos se notaba la preocupación que la embargaba Acomodé mi garganta, miré los exámenes y luego la miré a ella — Mis sospechas eran ciertas, su hermana padece de leucemia pero el lado bueno de todo esto es que estamos a tiempo y podemos proceder a establecer un tratamiento para la niña y referirle un médico pediatra para que se haga cargo de este caso. —Pero usted no podría seguir atendiéndola? Note su preocupación. —No, no tranquila, yo lo que haré es recetarle una muy buena pediatra, no sé preocupe por el costo de los medicamentos yo saldare todos los pagos. —Muchas gracias Doctor Cavalieri, usted no está obligado a tener que pagar los gastos de mi hermana. Yo ahorraré para pagarlos. —Insistió de nuevo. —No, ya hemos hablado sobre esto, yo cubriré los gastos de su hermana. —Disculpe mi insistencia —Sonrió nerviosa —¿Podría pedirle un favor? —Agacho la mirada. —Por supuesto. —¿Podrías hacerme compañía a Sallie está noche? Tengo que trabajar está noche y pues tal parece que usted le agradó mucho. Me reí un poco —Sera un placer hacerle compañía a mi paciente favorita. —Muchas gracias, debo apresurarme. —Entro a la habitación de su hermana para despedirse y luego salió —Prometo que llegaré mañana temprano, muchas gracias de nuevo y adiós. —Hizo un gesto con la mano para despedirse. —Antes de que te vayas — ella se detuvo y se dio la vuelta. —¿Qué pasa? —¿Cuál es tu nombre?. —Pregunte sin rodeos. —Mi nombre es Lilith —Dijo sonriendo para luego darse la vuelta y macharse. Di un gran suspiro —Hasta su nombre es hermoso —Murmuré. Se preguntaran por qué ayudo a esta dama, lo hago porque sé que ella no cuenta con el dinero suficiente para pagar los medicamentos y realmente siento la necesidad de brindarles mi ayuda, sé que la necesitan. Haré todo lo que esté a mi alcance para poder ayudar a la pequeña, tuve la oportunidad de pasar la noche con ella y es una niña increíble aunque muy insegura, me contó por todo lo que ha tenido que pasar con su hermana mayor. Ella me suplicó que no le contará a su hermana que era un secreto entre doctor y paciente. Sin duda es una niña muy divertida y sería un verdadero placer poder interactuar con ella de nuevo.
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