Este tipo me tenía los pelos de punta, miraba mucho y eso me generaba cierta incomodidad.
—A qué te dedicas?—obviamente sé que se dedica al narcotráfico pero hice la pregunta para ver qué respondía.
¿Cómo lo sé? Lo se porque una de mis compañeras tuvo la oportunidad de convivir con él y pues descubrió su secreto.
—Trabajo en una empresa de textiles. —Me reí para mis adentros al darme cuenta que me estaba mintiendo.
—¡Que bien! —Exclame.
El mesero se acercó y nos dio las cervezas ya abiertas.
El tomó la suya y le dio un sorbo después yo tomé la mía y mojé mis labios con el líquido.
Nos quedamos un momento en silencio.
Acomodo su garganta—¿Qué hizo que te dedicaras a esto?
Me sentí incómoda por esa pregunta, yo no suelo contarle mis cosas personales a extraños.
—No quisiera hablar de eso—Le di un trago a la cerveza —¿Vas a pagar por mis servicios o solo estaremos aquí sentados? —Estaba cansada de que me estuviese haciendo preguntas sobre mí y fui directa.
—No, no quiero eso, solo quiero saber sobre ti.
—¿Por qué quiere saber sobre mi vida? Normalmente usted acude a este sitio solo para saber sobre las mujeres de este lugar?
Empezó a reírse por mi pregunta. —No, claro que no, solo que entre las demás mujeres de este lugar tu llamaste mi atención.
¿Qué? Que tienen las otra que no tenga yo?
—¿Por qué ese repentino interés hacia mi?
—Se que sonará cliché pero a leguas se nota que eres diferente a las demás, en tu cara se nota cierta inocencia y tu belleza es singular.
Seguramente me decía estas cosas para luego llevarme a la cama.
—Dígame señor, ¿Qué pretende? Créame que si solo me está diciendo esto para llevarme a la cama puede decírmelo de una vez por todas.
—No me mal interprete señorita yo no busco nada de eso, solo quiero saber sobre usted, quiero conocerla. —Dijo dándole otro sorbo a su cerveza. —Le gustaría salir conmigo?
—Lo siento, no puedo salir con usted siempre estoy ocupada. —Dije apenada.
—Tranquila, debes tener una vida muy ocupada pero aún así espero que algún día podamos conocernos.
—Por supuesto, señor. —Sonreí — Si me disculpa es hora de irme a mi casa, he dejado sola a mi hermana. —Explique.
—Muy bien, entiendo, gracias por acompañarme está noche. —Vi cómo acercaba su mano a su bolsillo y sacó su billetera —Espere un momento.
Estaba sacando dinero de ella.
—No, gracias —Dije dándome la vuelta.
El me tomo del brazo.
—Acéptalos —Dijo
—No hace falta —Me solté de su mano y me dirigí al camerino a recoger mis pertenencias.
El camerino se encuentra vacío, revisé mi cartera y tomé mi teléfono para ver la hora eran las 11:00pm.
Salí del camerino y volví a toparme con este tipo pero esta vez hice como si no lo hubiera visto.
¿Debería darle una oportunidad? ¿Debería conocerlo? Sé que no es conveniente, no lo sé quizás no debería de darle importancia en este momento debo pensar en Sallie y en Sarah.
Salí del club y sentí como el frío de la noche azotó mi piel causándome escalofríos.
A mitad de camino me encontré con dos tipos misteriosos