El apartamento de July quedaba a solo veinte minutos del edificio de la corporación, transportándose en coche, la mala noticia salto a la vista cuando entró en la sala, Daniel no estaba presente, pero sus pertenencias sí, no había hecho caso de su ultimátum. July se sintió enferma al pensar que tendría que verlo, peor aún, por el estado en que se hallaba el apartamento, era evidente que Daniel pretendía buscar la reconciliación, estaba absolutamente limpio y ordenado; para que él hubiera estado solo durante tres días, eso era increíble. El pelinegro odiaba el trabajo de la casa, ordenaba y hacia algunas tareas domésticas solo cuando July se ponía firme al respecto, nunca hacía nada sin que ella se lo pidiera primero, Daniel jamás le recogía la ropa, ni le traía café por la mañana como...

