Capítulo veinte El camino hacia mi casa fue el más horrible que pasé junto a Alex...en todos los sentidos. Trataba de hablar con él y simplemente no me contestaba... ¿Estaba molesto porque me metí en medio para que no lo Maten? —Alex...—Él apagó el auto sin hablarme y se bajó. Me quite el cinturón de seguridad y baje también del auto corriendo hasta la puerta de mi casa. Me dio las llaves de mi casa, mi teléfono y me dispuse a abrir la puerta. Encendí la luz y entre, Al ver que Alex no venía detrás mío me giré y lo agarre del brazo. — ¿No entraras, Alex?—Pregunté alcanzando su mano. Él se soltó y miro al suelo para luego mirarme. —No entraré—Se dio la vuelta para irse pero lo detuve. — ¿Es por meterme en la pelea? Lo siento Alex...yo solo no quería que te gol... — ¡Basta Brooklyn!—

