LA TENTACIÓN

1488 Words
En ese momento, Maleja y varios vecinos alcanzan a ver como Ersaí se agachó a limpiarle el calzado a Mónica... Ersaí termina le limpiar la pintura. Cuando Mónica le dice: — Gracias, pero no vuelvas hacer eso. — ¿Por qué? Yo estoy para servirte. — ¿Ustedes los hombres no saben cuándo una mujer los está rechazando? Gracias por lo que acabas de hacer, pero está ahí. — Bueno, bueno, no te pongas así, ya te dejo sola, pero quiero que sepas; que desde que te vi, me gustaste. De inmediato, Ersaí sale corriendo de la presencia de Mónica. Pensando que esta le fuese a pegar ante muchos vecinos que están alrededor. Pero Mónica disimula su sonrisa, al escuchar esa declaración... Maleja llama a Ersaí, diciéndole: — ¿Cómo te fue con mi hija? — No muy bien. — ¿Quieres que te ayude con ella? — ¿Usted haría eso por mí? — Claro, yo hablaré con ella hoy mismo. — Gracias señora. En seguida, unos amigos de Ersaí, llegan a donde está él, para mostrarle como quedo su motocicleta, y este se despide de la señora Maleja, y se va a la calle junto a Camilo y William... Los tres llegan al andén de la casa de Camilo, y William le muestra la moto a Ersaí, diciéndole: — ¡Mira esto! ¿No quedo esta moto como nueva? Ersaí está pensando todavía en Mónica, y le responde a William: — Si, parece como salida del concesionario. Camilo le expresa a Ersaí: — Con las ganas que lo dices, pareciera como si no te fuera gustado. William también le dice a Ersaí: — Si, di la verdad. Ersaí les dice a los dos: — La moto esta bonita muchachos, ustedes son muy buenos en lo que hacen, lo que pasa es que me cogieron pensando lejos. William le expresa a Ersaí: — No los digas que ya sabemos. — ¿Así? — Si, todo este sector sabe que estas enamorado de esa joven que esta allá. Camilo le dice a Ersaí: — Tu eres el único que pierde el tiempo, esa mujer se cree de extracto veinte, y a ninguno nos ha hecho caso. Ersaí los mira a los dos, y les pregunta: — ¿Ustedes dos han intentado conquistarla? William y Camilo responden que si al mismo tiempo. Cuando Ersaí se indigna, y les expresa: — ¿Y ustedes se consideran mis mejores amigos? Camilo le responde a Ersaí: — Pues, cuando yo le hablé, no sabía que tú la estabas pretendiendo. William le dice a Ersaí: — Igual yo... no te enojes con nosotros, más bien mira para otro lado, esa mujer no te conviene, mira el ejemplo de Adolfo. Ersaí mira a William y a Camilo, y les expresa a los dos: — ¿Qué ejemplo de Adolfo? Si este está en España. Camilo le dice a Ersaí: — Si, pero ya él consiguió novia española, y solo tiene poco tiempo en Europa, nosotros estamos que nos vamos para allá. Ersaí les dice a los dos: — Ah, yo pensé que Adolfo iba a venir para las fiestas, y para el cumpleaños de su mamá. William le expresa a Ersaí: — Pues, parece que no va a venir más por acá. En seguida, Ersaí se cansa de hablar con sus amigos, y se despide de ellos, y se va caminando hacia su casa. Cuando se encuentra con dos mujeres en el andén de su casa. Y una de ellas le dice: — Hola, ¿usted vive aquí? — Si, esta es mi casa. La otra mujer le dice a Ersaí dándole la mano: — Mi nombre es Ibeth, y ella Esther. — Mi nombre es Ersaí. — Ya, nosotros vamos a evangelizar en unos minutos en esta calle, por cierto, está muy bonita la calle. — Es por la celebración de la fiesta de la hermandad, es una fundación, para ayudar a los más necesitados. Esther le dice a Ersaí: — Oh, que bueno, los felicito. — Gracias. — Nosotros vamos hablar de la salvación, que está en nuestro señor Jesucristo, te invitamos. De inmediato, Ersaí les dice a las dos: — Tengo muchas ocupaciones con respeto a la fiesta que se avecina, gracias por la invitación. En ese instante, Ersaí evita a las dos cristianas y se entra a su casa rápidamente, para no ser evangelizado... Minutos después, los demás cristianos se reúnen en la calle y evangelizan durante cuarenta minutos en ese sector, y luego se van para otra calle. Joaquín se asoma por la ventana, y le dice a Ersaí: — Qué bueno que se fueron, ya estaba pensando que se iban a quedar hasta más tarde. — ¿Qué era lo que te preocupaba papá? ¿Le estabas corriendo a lo que ellos decían? — ¿Y tú que hablas? Si entraste corriendo a la casa. Consuelo les dice a los dos: — Vengan a la mesa, ya están los tamales de nosotros. Joaquín se emociona bastante, diciendo: — Uy, que bueno. Todos van a la mesa, y Consuelo les sirve a sus dos hijos primero, y después a Joaquín, y les dice a todos: — Hemos cumplido otra vez con un gran trabajo, para la fundación, espero que hayan quedado tan rico como la vez pasada. Inés le dice a su mamá: — Yo te aseguro que quedaron mejor esta vez. Joaquín está de acuerdo con su hija, diciendo: — Si, si, Inés tiene toda la razón, te has pasado mujer, están estos tamales buenísimos, la gente va a quedar encantada. Consuelo ve a su hijo Ersaí, y le pregunta: — ¿Y tú qué opinas? — Ah, sí, ma... están riquísimos. — Ni siquiera has probado tu tamal, y estas diciendo que esta riquísimo. Inés le dice a su mamá: — Es que este está enamorado. De inmediato, Ersaí le expresa a su hermana: — ¿Tú no aprendes no? — Tranquilo hermano, solo le aclaraba eso a mamá, no es para tanto. Ersaí prueba el tamal. Cuando Consuelo le dice: — ¿Cuándo presentas a tu novia? Ersaí se atranca un poco con el tamal. Haciendo que su padre lo atienda, y le diga: — ¿Qué te pasa muchacho? — Ya estoy bien padre. De inmediato, Ersaí le expresa a su mamá: — Mamá, la joven no es mi novia, aún. — Entiendo, pero ahora escúchame. — Si. — Enfócate en terminar tu universidad, solo te quedan dos semestres de administración de empresas, termina primero la universidad y trabaja, no te confíes de que nosotros somos de buena familia, debes de estudiar primero. — Si, mamá, y tienes razón en lo que dices. — Bueno, ahora sigamos comiendo con tranquilidad... Después de comer, Consuelo le expresa a su esposo por de aparte mientras van a la cocina, que ya el dinero está en la fundación. Inés les dice a sus padres: — ¿Por qué hablan en secreto? ¿Qué sucede? Joaquín le expresa a su esposa: — Inés tiene razón, todo hay que comunicárselos a nuestros hijos. Ersaí les dice a todos: — ¿Qué sucede? Consuelo se acerca a sus hijos, y les dice: — Lo que hablaba con su padre, era que esta vez el dinero recaudado para las personas menos favorecidas, está ya en la fundación, y nosotros y la familia Gutiérrez; somos los únicos que tenemos las llaves de la fundación. Ersaí piensa en que, porque Mónica no le hace caso, y mientras piensa en eso, escucha a su familia hablar y hablar... 9:20 pm, Ersaí se pone en la ventana de su casa, y dice en voz baja: — Si tuviese más dinero, como para que Mónica no me rechace... Ersaí sale de la casa, y solo ve dos personas pasando por la calle, Ersaí mira la fundación desde lejos. Cuando Adolfo se le acerca, diciéndole: — Hola Ersaí. Sorprendido, Ersaí mira a Adolfo, diciéndole: — ¿Pero cómo? ¿Tú no estabas en España? — Llegue hoy temprano, pero no hablemos de mí, hablemos de ti. — No hay nada interesante que habar de mí. — Claro que sí, me han contado que estas enamorado de una joven nueva del barrio, y que no te hace caso. — Uy, pero la gente aquí es muy comunicativa. ¿Quién te dijo eso? — No importa quién me haya dicho eso, lo que importa es que tienes que hacer lo necesario, lo que tengas a la mano para conquistar a esa mujer. — No se... — Pues la respuesta la tienes al frente tuyo, la fundación. — No tengo las llaves. — ¿Y eso es impedimento para ti? — Ya vengo. De inmediato, Ersaí corre a su casa, y astutamente coge la llave de la fundación, y vuelve a salir a la calle en busca de Adolfo, pero ya no lo ve, y queda de frente con la fundación...
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD