Siempre deseé que muriera de forma dolorosa. Y lo hizo.

1782 Words
[Cómo Ella conoció a Aki]. ❁❁❁❁❁❁ Era tarde y llovía, el cuerpo desnudo de Vitya se movió bajo las sábanas azules, siguió durmiendo, acaricié su rostro con las manos temblorosas. Él susurró entre sueños... Aki. Aki. Suspiré. Aki. Aki. Maldición. Aki. Aki. Siempre era él. Aki. Aki. Aki era inestable. Él fue cruel con Vitya. Él lo lastimó muchas veces, sin embargo, Vitya lo amaba demasiado, había estaba dispuesto a morir por él de ser necesario. Y yo, yo odiaba lo mucho que Vitya se aferraba a él, lo mucho que los dos habían deseado estar juntos, incluso ahora lo odiaba. Envidiaba cada momento que pasaron juntos antes de que yo llegara y deseé, deseé muchas veces que Aki se quitara de en medio, que me dejara amar a Vitya y que Vitya me amara a mí. Ahora Aki ya no estaba, él se había ido hacía algunos años, pero, Vitya jamás volvió a ser el mismo. Vitya cambió, pero seguía sin amarme. Recordé cómo conocí a Aki en ese momento, bajo las sábanas de su propia cama a lado de Vitya, reí en el silencio de la noche. ❁❁❁❁❁❁[Recuerdo]❁❁❁❁❁❁ Caminaba lentamente por el mismo lugar todos los días, a la misma ahora. Quizá así podría encontrar de nuevo al chico de los ojos grises que meses atrás había tenido conmigo. La última vez que lo había visto, me había dicho palabras tan crueles... había dicho... "Que deseaba no haberme buscado esa tarde" Reprimí las lágrimas, ya no iba a llorar más por eso, todo estaba pasando ahora, los recuerdos de esa noche se estaban perdiendo y los de ese día también. Me sentía mejor, pero una parte de mí se había perdido junto a esos recuerdos. Miré los vendajes de mis muñecas, me había dañado tanto estos últimos meses que me daba asco mirar mi propio cuerpo. Mi propia cara. Me senté sobre la acera, la casa estaba al fondo y lo rodeaba una cerca blanca, había comenzado a llover. Me quedé ahí, sintiendo el caer de la lluvia sobre mis hombros, borrando un poco de mi miseria, arrastrando un par de lágrimas a su paso sin que nadie las viera. La calle estaba vacía, podía escuchar el murmullo del viento contra los árboles y los sollozos que al final escaparon de mis labios. Fue entonces que lo vi, el chico me observaba desde el mismo lado de la acera, sonrió y se acercó a mí en silencio, se sentó a mi lado con la lluvia cayendo a nuestro alrededor. Lo miré y volvió a sonreír, miró la casa con nostalgia, me abracé a mí misma tratando de reconfortarme. —Él... él es cruel — susurró, mi mirada regreso al chico que tenía a lado, su dulce voz había recorrido mi interior haciendo que el nudo en mi garganta doliera. Lo observé con cuidado, su cabello rubio cayendo desordenado por su rostro empapado, sus ojos de color miel brillaban suavemente y eso me aterró, sin embargo, era tan hermoso que era doloroso. No podía apartar mi mirada de él, sonrió y sus labios delgados me hicieron temblar. Algo en él se sentía tan familiar, quizá era su forma de sonreír o la manera tranquila y expectante en que me miraba, no lo sé. Tal vez era su olor, él olor del chico de los ojos grises, así es como olía. Temblé, algo muy extraño estaba ocurriendo, quería ir a casa, quería correr y alejarme de él. Pero, no podía, su mirada se había abierto paso en mí golpeando todo alrededor, destruyendo un poco más de mí. Tomó mi mano con suavidad y yo simplemente lo dejé, aún cuando no lo conocía dejé que mirara los vendajes que rodeaban mi muñeca izquierda, la venda se había manchado de sangre de nuevo. — Sé como te sientes.. — susurró las lágrimas apagaron el brillo de su mirada. Había dejado de llover. —¿Tú...? — pregunté, realmente no sabía que más decir, esperé, vi como las lágrimas corrían por su rostro. Luego me enseñó su propia muñeca, una venda la cubría, también estaba manchada de sangre, algo dentro de mí sintió lástima por él, por mí. Pero, ¿Qué diablos estaba pasando ahí? — Soy Aki —murmuró, y sus labios volvieron a mostrar su sonrisa. Yo asentí en respuesta y le dije mi nombre, guardamos silencio. —Vitya es cruel, ¿sabes? — habló, miraba la casa con una sonrisa de lado, yo fruncí los labios, ¿Quién era Vitya? —¿Vitya? —No te dijo su nombre, ¿eh?. Vitya, ojos grises, piel pálida, cabello oscuro. —Vitya —repetí, él me miró, una risa ronca escapó de sus labios, me encogí de hombros, era la primera vez que escuchaba su nombre luego de tantos meses de desesperación. Su nombre... —Él. Es cruel, ¿no lo crees? Dejarte, ¿lo fue? ¿Fue egoísta? — ¿Cómo... —mmm... Siempre es así, ¿sabes? Siempre hace todo lo que le pido. Es frustrante. Quisiera... simplemente quisiera que dejara de hacerlo. Sin embargo, aquí estás. —¿De qué diablos hablas? — apenas logré escuchar mi voz tras el zumbido de mis oídos. Traté torpemente de ponerme en pie, Aki me miró y tiró de mi muñeca con fuerza haciéndome que me sentará de nuevo en mi sitio, tragué. Algo malo estaba pasando y no podía correr, no sabía que pensar, hacer... temblé. Por primera vez en mi vida sentí miedo de alguien más que de mí. — No te preocupes, terminará pronto de todos modos. Quería ser yo quien te buscara, pero, Vitya fue muy insistente. Creo que te tomó algo de cariño durante los meses que iba por el té a ese lugar donde trabajabas —lo miré y tragué con fuerza, ¿Quién diablos era en verdad ese tipo? ¿Por qué sabía todo eso? —No estoy seguro, creo que sintió lástima por ti... tan sola siempre. Suele preocuparse y sentir lástima por personas como nosotros. Y tú como yo pasas la mayor parte de tu tiempo lastimándote a ti misma, a veces no lo entiendo ¿por qué diablos aún sigues con vida? Lo deseas, ¿no? ¿morir? ¿Qué te lo impide? No tienes a nadie, nadie te ama. Estás sola, no hay nadie a quién llamar si algo te sucede, si de pronto desaparecieras. —Yo.. él... Vitya, él v tartamudee, él sonrió de nuevo, apartó un poco de su cabello que caía sobre sus ojos y presionó mi muñeca con fuerza, podía ver la sangre manchando la venda. Dolía. Comenzó a reír, su risa se arrastró fría calle abajo. Las lágrimas se acumularon en mis ojos sin llegar a derramarse. Ya no sabía que sucedía, simplemente estaba ahí, mirando a esos ojos color miel en silencio, sufriendo por sus palabras. —mmm... ¿no me digas que tú creíste que Vitya sentía algo romántico por ti? — volvió a reír con más fuerza, traté de alejarme, traté de quitarme su mano de encima no lo logré, sus ojos me miraron con diversión. —Yo... —Vitya. Es un idiota, lo es, pero él es mío, ¿entiendes? Lo saqué de la mierda de vida que tenía con sus padres, esto... tú, no eres más que una diversión, mi diversión. Lo lamento. Lamento que te hayas enamorado de él, ese era el plan. Es encantador cuando se lo propone y esta dispuesto a morir por mí si es necesario. Así que, no te lamentes mucho de todos modos. Nos vamos a divertir mucho aún. Ya estás aquí. Quizá te guste al final, quizá incluso te diviertas —se llevó mi mano a sus labios y la besó, suspiró y me devolvió una sonrisa perfecta... no podía hablar o apartar mi mirada de su rostro. La bofetada me hizo caer de costado, mis ojos se llenaron de lágrimas, y el sabor metálico de la sangre inundó mi boca, traté de levantarme con esfuerzo, mis brazos temblaban y las lágrimas corrían tibias por mis mejillas. Podía escuchar la voz de Aki en alguna parte, flotando a mi alrededor pero, mi mente zumbaba, sentía el dolor pero era tan lejano... Quise estar soñando, desee con todas mis fuerzas estar en casa, estar en casa. —Perdona, pero, te lo he dicho ¿no es cierto? Vitya es mío y eso fue por acostarte con él, claro que, quería buscarte yo, Vitya suele ser tan blando a veces que me provoca náuseas. De cualquier forma, supongo que quería algo de venganza por los últimos años juntos y por las otras personas con las que yo me acosté. Pero... ¿tú? ¿En serio? No eres alguien a quien buscaría de todas formas, eres tan dependiente y cobarde que me da asco verte, no sé qué fue lo que Vitya vio en ti. Pero de alguna manera, fue más fácil atraerte hasta aquí — susurró, lo miré entre mi cabello revuelto y sucio, la sangre caía de mis labios a mi barbilla. Él observaba la casa con enojo, podía sentir su rabia corriendo por su cuerpo, y me asqueé. Tomó mi brazo con fuerza y me hizo levantarme, me miró por algunos momentos antes de suspirar. —Hueles bien, el mismo olor que Vitya tenía esa noche, me gusta —y besó suavemente mi mejilla su suave piel hormigueo en la mía. Traté de apartarme sin conseguirlo, golpeó mi rostro con fuerza... Grité. Seguí gritando cuando me arrastró hacia la casa, seguí gritando cuando me lanzó a un dormitorio oscuro. Grité, grité mucho. Grité pero solo una persona me escuchó, él... él y sus hermosos grises. Vitya. Pero... pero... Vitya jamás hizo nada. ❁❁❁❁❁❁ La realidad me golpeó de nuevo cuando sus brazos me rodearon con fuerza aplastándome contra el colchón, mi respiración se aceleró y sus ojos grises me miraron desde arriba en silencio, las lágrimas corrían libres y frías por mis mejillas, sonrió y me besó con fuerza mientras susurraba el nombre de Aki en mis labios. ¡Aki! Aún tenía los recuerdos de todas esas noches, de todas esas malditas noches en mi mente y aún dolía, parte de esos recuerdos habían hecho que mi vida terminara siendo lo que era, una maldita broma, una porquería. Una carrera dolorosa y silenciosa contra la locura todos los malditos días, todos… Y fue él, fue Aki quien me llevó a Vitya de nuevo, y seguía ahí. Seguía ahí. Aki. Maldito Aki. Maldito. Siempre deseé que muriera de forma dolorosa. Y lo hizo. Sonreí.
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