—No puedo evitarlo — susurré, besé suavemente su cuello y lo miré. —Entonces ven — tomó mi mano y caminamos por los pasillos oscuros, el eco de nuestras pisadas inundó el lugar llenándolo de algo un poco más caótico. Abrió la puerta de la habitación y su mano se presionó con fuerza sobre la mía y me arrastró hacía su cuerpo, sus labios sabían a café, suaves y tiernos, un poco temblorosos e intranquilos sobre los míos. Sus manos se deslizaron sobre mi cabello jalándome aún más cerca suyo, podía sentir la desesperación que inundaba su cuerpo. Mis manos tomaron con fuerza sus caderas, él soltó una leve risa que me hizo temblar. —Vitya… — susurró mi nombre y sus manos comenzaron a quitar los botones de mi camisa blanca, un poco torpes, no dije nada. Mis manos trazaron el contorno de sus c

