- ¿Vienes a casa? -dijo Zarina cuando aún se encontraban en la biblioteca de la ciudad, ella miro a su alrededor y después a su amiga
-No, tengo que hacer algunas cosas más-emitió una ligera sonrisa
-De acuerdo, pero no tan tardes, ¿entendido?
-Volveré antes de que anochezca-dijo y su amiga asintió mientras guardaba sus cosas en su mochila, Tessa la vio alejarse para bajar las escaleras e ir a la planta baja, suspiro y se puso de pie
Decidió ir al pasillo donde se encontraban los libros sobre mitos y leyendas, había investigado sobre aquellos animales que no presentaban temperatura corporal, pero Rose parecía muy normal y no estaba segura de que eso fuera realmente lo que pasaba, decidió tomar los libros sobre creaturas nocturnas e incluso brujas y vampiros, quería respuestas y no iba a hacer preguntas con quienes estaba investigando. Leyó muchas cosas, todas sobrenaturales y poco probables, perdió la cuenta de cuentas veces había bostezado mientras intentaba leer un capítulo más, reviso la hora en su celular y se dio de que ya era muy tarde y tenía que volver a casa.
-Te acabaste todo-dijo Sebastian viendo las bolsas de sangre vacías en el suelo de la sala, Rose estaba en el sillón recostada con la ultima
-Tenía que hacerlo, no me sentía muy bien cómo te dije-dijo con una ligera sonrisa, su hermano suspiro pesadamente, aquellas bolsas eran su reserva y su hermana había acabado con todas ellas-Además creo que puedes hacerlo, estas más calmado que yo en este momento
-Eso no es un gran consuelo, hermana-dijo mientras caminaba hacia el pasillo para salir de la casa, miro la hora y se dio cuenta de que no quedaba mucho tiempo antes de que el toque de queda empezara, no habían aparecido más cuerpos, pero aun así se trataba de una precaución.
Camino por las calles que ya se encontraban casi vacías, miro a algunos oficiales de policía con megáfonos listos para avisarles a los demás que debían darse prisa e ir a sus casas, sabía que si no se alimentaba esa noche algo malo podría pasar, camino un poco más hasta encontrar a una chica que parecía estar sola, esa era su oportunidad.
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Tessa había sacado algunas copias antes de decidir irse de la biblioteca cuando salió vio a los oficiales indicando que todos debían estar en casa en al menos diez minutos, ella se acomodó su mochila y empezó a caminar, todas la luces de los negocios estaban apagándose mientras que las luces de las calles apenas iban a encenderse, se acomodó el abrigo por el aire de la noche y siguió caminando, sabía que acortaría camino si iba por el parque, aunque tenía un poco de miedo sobre esa idea. Camino aferrándose a la correa de la mochila en su hombro, sabía que el toque de queda ya había empezado y aunque no habían leído nada sobre un nuevo cuerpo encontrado, eso no la tenía tranquila en ese momento, estaba a poco de llegar cuando escucho un sonido extraño, parecía como si alguien estuviera cerca del gran árbol, miro a su alrededor y se dio cuenta de que no había nadie en el lugar además de ella que pudiera ir y averiguar lo que estaba pasando, aunque la sola idea de ir le resultaba estúpida quizás era alguien que necesitara ayuda.
Camino con pasos muy lentos y con el corazón latiéndole con fuerza en el pecho, como si esperaba que algo malo le sucediera por querer saber que pasaba, miro hacia los lados, nada todavía y miro hacia el frente, el tronco del árbol era realmente grueso como para ver del otro lado, pero los ruidos aun no cesaban del todo, rodeo el árbol y se encontró con una escena sacada de una película de terror, había un hombre de espaldas con una chica, sabía que era una chica porque tenía su cabeza recargada en el hombro del hombre, pero parecía estar muy quieta mientras que él parecía ser quien hacia esos ruidos, incluso vio la mano de la chica sobre el tronco del árbol, de pronto reconoció el abrigo que el hombre llevaba.
- ¿Sebastian? -dijo y los ruidos cesaron, vio los hombros tensarse, pero no se dio la vuelta para mirarla
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- ¿Sebastian? -la voz de Tessa lo hizo tensarse, dejo lo que estaba haciendo, pero aun sentía la sangre en sus labios y todavía salía del cuello de aquella chica, no quería darse la vuelta, sentía el peso de la cabeza de la chica sobre su hombro, escuchaba el latido de su corazón todavía, aunque era un poco débil.
-Supongo que es momento de que sepas todo-dijo con voz calmada, se dio la vuelta con cuidado y recargo a la chica en el tronco del árbol, vio a Tessa que parecía asustada mientras lo veía, aquella mirada que siempre le daba antes se había desvanecido por completo, parecía como si quisiera huir de ahí, pero no pudiera hacerlo por el miedo-Sigo siendo yo Tessa, soy Sebastian-dijo como si intentara tranquilizarla, pero sabía que lo había arruinado por completo-Y soy un vampiro
-Un vampiro claro-dijo ella con una sonrisa nerviosa-Eso resuelve todo
-Tessa, ¿estas bien? -noto como ella palidecía
-Si, perfecta-Tessa se desvaneció rápidamente, él pudo tomarla en brazos antes de que cayera al suelo, ahora tenía dos problemas, Rose seguramente lo mataría
-Al fin llegas, me preocupé cuando no te vi-dijo Rose, pero sus palabras quedaron en el aire cuando vio a su hermano con Tessa en brazos- ¿Qué hiciste, Sebastian?
-Una estupidez, necesito llevarla a una habitación-Rose siguió a su hermano hasta las escaleras y subió detrás de él, esperaba de verdad que Tessa no estuviera lastimada
Sebastian recostó con cuidado a Tessa en la cama, se quedó mirándola mientras Rose lo observaba a él esperando una respuesta, temía que su hermano hubiera hecho algo realmente estúpido, lo conocía para estar segura de que así era.
-Sebastian, ¿qué paso? -dijo cuando los dos salieron de la habitación
-Ella lo sabe, sabe lo que soy hermanita-dijo Sebastian con una ligera sonrisa, Rose olio la sangre en él, pero no era el mismo olor de la sangre de Tessa
-Lo único que te pedí fue que no fueras un idiota y eso es lo primero que hiciste-dijo Rose, tenía ganas de golpear a su hermano, pero eso no iba a ayudar de mucho- ¿Qué vamos a hacer?
-Lo único que podemos hacer en este momento, creo que es hora de decirle todo o podríamos borrar su memoria y empezar de nuevo
- ¿Para qué vuelvas a arruinarlo? -dijo su hermano con tono sarcástico
-La encontré, ¿no? -dijo Sebastian con rudeza-Eso fue lo que prometí
- ¿Y fue solo eso? -Rose levanto una ceja, Sebastian se tensó ante aquella pregunta-Dime que solo es eso, haz que lo crea
-No tengo que probarte nada, ya sabes lo que pienso-dijo y se alejó de su hermana para ir hacia las escaleras, Rose miro la puerta entreabierta de la habitación y a Tessa desmayada en la cama
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Tessa sentía lo cómoda de la almohada en la que estaba su cabeza, pero los olores de la habitación no le parecían familiares, escuchaba voces hablando a lo lejos, alguien tenía una discusión sobre algo que había pasado, pero ella no diferenciaba ninguna palabra, abrió lentamente los ojos y vio el techo de la habitación, en definitiva no estaba en su habitación o en su departamento, se sentó de golpe y sintió el dolor junto con el mareo, miro hacia ambos lados, aquella habitación era realmente grande y elegante, las voces se hacían más claras y venían del pasillo, reconoció ambas, eran Sebastian y Rose, todo lo que había pasado la noche anterior regreso a su mente y la hizo sentirse asustada y mareada al mismo tiempo. Se puso de pie y tomo la lampara que estaba sobre la mesa, las voces pararon y escucho como la puerta se abría lentamente, vio la cabellera de Rose y sin pensarlo dos veces arrojo la lampara contra ella.
- ¿Qué diablos pasa contigo? -dijo cuando la lampara cayó al suelo, la había golpeado en la cabeza, pero pareció no sentir nada o inmutarse por eso
- ¿Qué? -dijo Tessa con temor en la voz- ¡Aléjate de mí! -dijo esperando que eso fuera suficiente para que Rose saliera de la habitación
-Tessa, sé que estas confundida y asustada, no vine a hacerte daño, vine para responder las preguntas que seguramente tienes
-Quiero irme-dijo y Rose la miro
-Tessa, lamento decirte que no puedo dejarte ir, no vamos a hacerte daño, solo queremos explicarte todo-la palabra queremos le hizo saber que quizás Sebastian también estaba esperando en el pasillo
- ¿Qué van a explicarme? -dijo con una risa nerviosa-A lo que recuerdo, no hay muchas cosas que puedan explicar
-Sebastian hizo una estupidez, no lo culpo es su estilo-dijo Rose, parecía ser menos amable que cuando la conoció, parecía que Sebastian en realidad acababa de hacer algo muy malo y ella tenía que arreglarlo-Pero dijo la verdad o al menos una parte de ella
- ¿Era verdad? -dijo recordando aquella confesión, parecía como si Sebastian solo lo hubiera dicho para desviar el verdadero problema con la chica-La chica
-Está bien, nos encargamos de eso- “nos encargamos” no sonaba nada bueno, Tessa esperaba que no hubiera otro cuerpo por el parque sin signos del culpable-Te contare lo que quieras saber-dijo en un tono diferente, Tessa había tenido muchas preguntas que hacer y en ese momento cuando estaba frente a alguien que podría darle respuestas se había quedado totalmente en blanco
- ¿Qué edad tienes? -dijo y Rose sonrió
-Físicamente 21, pero realmente más de mil años-aquello le sorprendió, sabía que Rose parecía una joven normal y actuaba como una, podría ser una broma-Sebastian tiene 22 y ha sido así desde hace mil años también
- ¿Cómo es posible? -dijo, era cierto que había leído mucho y las series y películas tenían su propia percepción de cómo se convertían en vampiros, pero lo que estaba pasando era la realidad
-Realmente no lo sé, no hay nada sobre orígenes de vampiros o al menos nada concreto, existieron mucho antes de que nosotros naciéramos, pero muchos dicen que se debe a pactos con el diablo-dijo Rose y miro la lampara rota en el suelo-Era mi favorita-susurro
- ¿Cómo se convirtieron? -Rose la miro, todo en ella había cambiado
-Vivíamos en una aldea, muy tranquila, casi no recuerdo como era, pero estaba llena de personas y de leyendas, una de ellas era sobre creaturas de la noche que cazaban a las personas-dijo Rose acercándose un poco a la cama-Cuando era niña me aterraba por lo mismo, escuchar que algún día esa leyenda se volvería real y lo hizo, cuando era una niña alguien mató a mis padres y más personas de la aldea, nos quedamos huérfanos y crecimos sin ellos y sin saber que les había pasado
-Lo siento-dijo Tessa, ella sabía lo que era crecer sin padres
-Unos años después llego una mujer a la aldea, su nombre era Katrina, tenía una belleza que hipnotizaba, yo tenía quince años cuando la conocí-Rose miro a un punto en la habitación-Ella nos cuidó, nadie más lo había hecho, pero había personas en la aldea que practicaban la brujería, ellas no confiaban en Katrina y tenían razón
- ¿Sabían lo que era?
-No al principio, nos dejó vivir hasta que crecimos lo suficiente, después nos convirtió en vampiros, pero a diferencia de ella nosotros no podíamos salir al sol, éramos creaturas nocturnas como las viejas leyendas de los ancianos, sedientos de sangre, unos monstruos-Rose apretó su mano sobre la base de la cama, parecía que iba a romperla-Nos dimos cuenta de que Katrina había masacrado a nuestra aldea y mató a nuestros padres para quedarse con nosotros, necesitaba formar un ejército contra otros vampiros
- ¿Qué hicieron entonces?
-Huimos y nos refugiamos en las brujas de la aldea, ellas se dieron cuenta de que éramos víctimas de Katrina, nos ayudaron y nos dijeron como seriamos más fuertes y la forma en la que podríamos salir al sol, teníamos que matar a nuestra creadora
-Katrina mató a su creador para hacerse más fuerte-dijo ella y Rose asintió
-Éramos los únicos a los que había convertido entonces, así que lo hicimos, nos convertimos en los protectores de la aldea y forjamos una alianza con las brujas y los más lógico, jamás convertimos a alguien en vampiro para que no tuvieran que matarnos-hizo un gesto, Tessa se dio cuenta de que quizás Sebastian había convertido a alguien en vampiro y ahora estaba en busca de él para matarlo por lo mismo
- ¿Durante mil años han sido solo Sebastian y tú? -Rose la miro, Tessa se dio cuenta de que no le estaba diciendo la verdad
-Hace mucho tiempo que no vemos a nuestro hermano mayor, Anthony, él es la razón por la cual estoy diciéndote todo esto-Necesitamos tu ayuda para traerlo de vuelta-Tessa se quedó de una pieza con aquella confesión