Alicia Miller
Mercedes y Victor llegaron a la ciudad, había previsto que Richard los recogiera y los llevara a casa, les daría el cuarto de invitados y ni bien instalados yo debía recibirlos y contarles todo lo acontecido, calmarlos y llevarlos con Lola, quien se había quedado al cuidado de Mia en la clínica, no podía llevarlos hasta que estén calmados, esta niña me generaba mucha ternura y demasiada confianza, desde el primer momento que la vi, la sentí muy cercana, sus ojos me hacían recordar mucho a mi hermana, en varias ocasiones me había sorprendido viéndola con fascinación, se parecía mucho a mi hermana, y de no haber sabido que junto a mi hermana mi sobrina había muerto, hubiera dicho que era ella, el timbre de la puerta me arranco de mis pensamientos, ya era hora de pasar por un momento incomodo, me acerque con cautela a la salita de star donde se encontraban mis visitantes y al verlos quede paralizada, las lágrimas salían sin control de mis ojos, una sorprendida Mercedes me veía con horror, ahora todo tenia sentido, mi corazón nunca me engaño, lo entendí al solo verla, su rostro se puso pálido perdió el equilibrio y se sentó de golpe, el hombre a su costado no entendía nada, solo la miró y preguntó que pasa, me miraba con asombro sin dar explicación a lo que sucedía, me senté en una silla cercana sabía que si no lo hacía, caería, llamé al servicio y pedí trajeran bebidas para todos, un silencio incómodo invadió la habitación. después de tomar un sorbo de agua me pare y miré esa mujer mentirosa con todo el odio y reproche que podía sentir y me dirigí hasta ella para abofetearla, su marido me retiro al darse cuenta de mi ira , ella solo lloraba y no se defendía.
- Como pudo ser capaz , porque me negó poder cuidar y criar a mi sobrina, como pudo ser capaz de quitarme el derecho de estar cerca de mi pequeña Valeria, porque ese es el nombre de mi sobrina.
- Lola Valeria, dijo con un susurro de voz aquella mujer despreciable; -perdón, solo estaba cumpliendo la última voluntad de su madre. dijo en un sollozo.
Al oír esas palabras mi calma y equilibrio volvieron me quede mirando a aquella mujer y me sentí frente a ella para intentar entender lo que me había dicho.
Como.entendiendo en mis pensamientos Mercedes tomo agua y se aclaro la voz para iniciar su relato.
Claudia llego a nuestras vidas como una brisa suave de verano, fresca y muy dulce mi Hijo apenas la conoció quedo prendado de ella, sabíamos que había sido engañada y que sus padres, ricos y poderosos, la habían hechado como un perro sarnoso a la calle después que ella se negara a abortar a su bebe.
Mi hijo trabajaba como administrador del cine, había sido informado que una señorita no salía de la sala de cine, había terminado la película ya hacía 30 minutos antes y ella no respondió, mi hijo se acercó a verla y con calma la ayudo a salir ella solo lloraba sin consuelo le pidió que no la dejara que no podía irse, no tenía a donde ir, Carlos era muy atento y tenía un corazón de oro, se apiadó de aquella muchacha y le dijo que no se preocupe que el la ayudaría, que por ese momento debían salir, la llevo a su oficina y le dio agua para que se tranquilice, le pidió lo espere un momento hasta que acabe su turno poder salir a cenar algo y poder arreglar la situación, y así paso cenaron y luego la llevo a casa, cuando llego nosotros la recibimos como a una hija ahí tubo una vida feliz de a pocos fue recuperando su alegría y antes que naciera Lola tanto Carlos como Claudia estaban muy enamorados, recuerdo cuando con mucha ilusión se casaron, su padre había llegado a la boda y quiso llevarse a Claudia a la fuerza, le dijo que la llevaría lejos y que al bastardo que llevaba en el vientre lo daría en adopción, con Victor nos opusiera y junto a Carlos pudimos salvarlas de los brazos de su padre. Ella me hizo jurar que jamás permitiría que nadie de su familia pudiera ver o estar cerca de su bebe.
Nadie, es por eso que cuando usted llegó yo debí decirle que con Claudia y mi hijo también había muerto Lola, entiendame, solo quería proteger a mi nieta y cumplir con la voluntad de su madre, ya yo sabía de lo que era capaz su abuelo y creí que si sabían que estaba viva cumplirían con enviarla a un orfanato y no lo podia permitir.
las lágrimas y la voz quebrada de Mercedes hicieron estallar en mi una mezcla se sentimientos lo único que hice fue abrazarla y de rodillas pedirle perdón, entendía muy bien como se sentía; mi odio y mis reproches se transformaron en agradecimiento y respeto por esa mujer que sin tener ningún vínculo con mi hermana y mi sobrina las había amado mucho más que mis padres, Victor estaba anonadado el nunca había sabido que yo había buscado a mi hermana y a mi sobrina, su asombro fue tal al mio cuando me enteré de las amenazas de mi padre y su actuar.
Ya más calmados tomamos un refresco e inicie a relatar lo que le había pasado a Lola, pero que Dios había permitido que sea yo quien la cuidara en esta etapa y que tanto ella como su bebé se encontraban bien, al inicio tanto Mercedes como Victor no lo podían creer, los nubló por unos momentos la decepción, pero ellos mejor que nadie sabían que esa situación había sido muy similar a la que le tocó años atas atravesar a su madre, poco a poco la ilusión de una bisnieta le alegro el rostro, ya calmados fuimos todos a la clínica .
Mercedes
Ver a esa mujer en aquella casa me hizo estremecer, no podía ser, el destino había jugado a su favor, no supe que hacer ni que decir solo me quede paralizada ni con la bofetada que me dio, sentí dolor, solo no podía dejar de llorar, el recordar el pasado y aquella promesa que le hice a claudia, hoy al fin me quitaba un peso de encima, años escondiendo a Lola, y el destino había querido que sea precisamente en casa de su tía donde se hospedaría, mi conciencia quedó vacía cuando al fin pude relatar todo lo acontecido tras la muerte de Claudia.
Una bisnieta, ¡Dios! que había hecho mal, esa idea rondo por mi cabeza y de inmediato lo supe, aquel joven de la playa, ya se lo había advertido, pero en que momento se dio, mil pensamientos rondaban por mi cabeza, habían sido demasiadas emociones para un solo día, aquella mujer, parecía leer en mis pensamientos, cuando tomó mi mano y con calma me explicó lo que sucedía, que la pequeña Lola ya era mamá, asimilar la noticia me lleno de una mezcla de sentimientos que jamás había experimentado sentía nostalgia y a la vez felicidad, una sonrisa esbozo en mi rostro, quería conocer a mi pequeña bisnieta.
Alicia Miller
Mi corazón quería salirse del pecho, saber que aquellos ojos hermosos, esa sonrisa dulce, aquella jovencita asustada que acogi en mi casa, era mi pequeña Valeria, mi pequeña sobrina, fueron emociones muy fuertes, pasé de la ira al amor infinito, a la comprensión y a la felicidad plena, y más ahora que era tía abuela, quería solo correr a la clínica abrazar a mi pequeña y decirle cuanto la amo , por que la ame desde antes que naciera y todos estos años la seguía amando aún creyéndolo.muerta.
Mia, estaba muy cómoda en el sofá de la clínica, cuidando a Lola, quien estaba dormida, el dolor de la herida de la cesaría, el nerviosismo de ver a sus abuelos y el no poder ver a su pequeña, habían hecho que desesperara provocando que la herida sangre, así que la habían inducido al sueño para que pudiera descansar. El timbre de su celular la hizo sobresaltarse, lo contesto inmediatamente, con cuidado de no generar ruido, lo menos que quería era despertar a su amiga, Alicia Miller estaba al otro lado de la línea telefónica indicándole que pronto estarían en la clínica, deseaba saber como estaba Lola y la bebe. con cuidado Mia salió de la habitación y pronto estaba en el pasillo de la clínica,contestando a todas las interrogantes que le hacía su interlocutor, cuando de pronto su rostro se torno palido, ¡Oh no! en aquel momento vio a Steve Larson, maestro de ambas pues el enseñaba en ambas facultades
¿ Que estaba haciendo ahí? se preguntó con preocupación y pronto sola se respondió, - Es obvio, esta con bata y logo de la clinica, trabaja aquí. Como pudo intento esconderse, pero era demasiado tarde el la había visto y se dirigía a donde esta se encontraba, Steve Larson, era un tipo muy guapo, con ojos azules, cabello n***o desordenado , piel bronceada, alto cuerpo atlético, una sonrisa perfecta, Médico cirujano, un prodigio, ya que a sus cortos 25 años era un médico prestigioso; durante ese tiempo en la.universidad a pesar de ser maestro de ambas no había ocultado su interés por Lola, quien siempre parecía estar en las nubes y rechazaba cualquier tipo de coqueteo.
Señorita Mia Milán, ¿que está haciendo usted aquí?, tiene algún familiar enfermo, estamos en el área de recuperación por cirugia.
Mia
Me sentía aturdida, se suponía que nadie debía enterarse del embarazo de Lola, esta noticia podría hacer que perdiese la beca, nadie tenía que saberlo, ya nos había tocado disfrazar su vientre y Lola había tenido que aislarse, a pesar de ser tan amiguete, para así evitar sospechas, madre mía no podían enterarse y menos ese hermoso hombre, Que era el jefe de prácticas cercano al rectorado, mis pensamientos se perdieron de cause al ver esos ojos tan profundos de mirada viril,, Que suerte la de mi amiga, tener a un Hombre como Steve Larson, interesado en ella, la bebe siempre estaría bien cuidada, tantas preguntas me hicieron regresar al momento incomodo donde no sabía que responder, pero para mi mala suerte los abuelos de Lola habían llegado y sin mediar de mi presencia, supusieron que Larson era el encargado de la salud de Lola y acto seguido, le preguntaban por la salud de Lola y por la bebe, no pudo disimular su asombro y decepción , pero pronto supo reponerse y pidió la historia clínica de Lola, pudiendo así dar las explicaciones del caso, y entraron juntos a la habitación , donde una sorprendida Lola, miraba sin saber que pensar, ¡Que tal todo! , una linda visita, Steve supo salir de la incomodidad del momento haciendo preguntas de rutina, para luego retirarse dejándonos a todos en la habitación, Mercedes al instante tomo la palabra y me pidió con amabilidad los deje solos, - Oh No! pensé para mis adentros , ahora quien me salva del interrogatorio de Steve Larson, y pues nadie lo hizo.
Señorita Mia, ante cualquier necesidad de la señorita Lola, le pediría me informe, deseo estar al pendiente de su salud y la de su bebe, hoy tendré turno así que estaré cerca, Espero que el padre de la bebe no se incomode, mininteres es meramente profesional, alargo su mano y sacó una tarjeta de su chaqueta, Mia, solo sonrió y respondió con cautela, Lola esta sola, no hay padre de su bebe, a lo que Steve no pudo disimular una mueca como sonrisa y se retiro.
Lola
Ver a mis abuelos generó sorpresa aunque ya sabía que tarde o temprano debería enfrentarme a la verdad, pero estar ahí y que el doctor Steve Larson, entrará con ellos, me dejó de más aturdida, mil pensamientos llegaron a mi cabeza, ahora como podría continuar mis estudios becada, debo terminar por mi bebe.
DE pronto recordé lo que siempre me decía Mia, ese hermoso hombre está enamorado de ti, y haría de todo por estar a tu lado, ese recuerdo sin saber porqué, me daba tranquilidad.
Mi abuela no dejaba de llorar y sonreír a la vez, pude abrazarlos y contarles mi verdad, mi abuelo acariciaba con amor mi cabeza y repetía que Brisa siempre seria una bendición, de pronto entro la señora Alicia y todo quedó en silencio, los miré a los 3 y note mucho nerviosismo en su mirada, de pronto me daba la impresión que habíamos intercambiado lugares y que ellos eran quienes debían decirme algo, pero ¿Que tenía que ver la señora Alicia con mis abuelos?, era evidente evidente se conocían y no de hoy, pronto descubriría que sucedía, ya que era hora de la verdad sin reparo pregunte, ¿ Que sucede? por favor díganme lo que sea pero que sea ahora, la señora Alicia se aclaro la voz y empezó a hablar mientras su mirada se perdía mirando la pared sin despejar ni un segundo la mirada de ella.
Hace muchos años tuve una hermana a la que amaba con delirio era menor que yo 4 años, la vi nacer, crecer y la cuide siempre, a pesar de ser solo unos años mayor, siempre la considere mi bien más preciado, cuando adolescentes yo me dedique a los estudios y tuve que viajar fuera del país, ella aun estaba en la preparatoria, por ellos nos alejamos pero igual siempre manteníamos comunicación a través de cartas, yo estaba haciendo una pasantia en Estados Unidos en la compañía de uno de los socios de nuestros padres, debía ser muy buena para poder dirigir el bufete de abogados de la familia, cuando recibí una carta de Claudia, se había enamorado y vivido un idilio amoroso muy intenso, me contaba lo emocionada que estaba con aquel joven y pedía que en fiestas de fin de año estuviera en casa porque deseaba que lo conociera, ya que era el amor de su vida y sabía que pronto se causarían, yo me alegre por mi hermanita, pero sentía que aún le faltaba conocer el mundo y disfrutar de su profesión como diseñadora de interiores, le escribí que estaba muy contenta con ella pero que deseaba que también ejerza su profesión y que si iría a navidad a visitarla, las cartas fueron más distanciadas después de mi respuesta, hasta que un día ya no existieron, llamé a mis padres y mamá con mucha frialdad me dijo que no podía venir por fiestas pues ellos tendrían múltiples compromisos y viajes por el interior del país, que pronto viajarían a EEUU. y podríamos encontrarnos, sus palabras las sentí frías y sabía que algo estaba sucediendo, escribía continuamente pero Claudia no respondia; sin mediar en las consecuencias de mis actos viaje una semana antes de fin de año, al llegara a casa, busque a Claudia sin poderla encontrar, su habitación estaba intacta, tal cual la recordaba, pregunté a los empleados y no me respondían nada, solo Ines, nuestra nana , me abrazo y me dijo que la busque , porque me necesitaba más que nunca.