Lola
Los días habían pasado demasiado lentos, dormía a sobresaltos y despertaba llorando, el día pasaba deambulando por la playa para evitar que mis abuelos se dieran cuenta de como estaba, Mia se esforzaba por arrancarme una sonrisa, sin mayor éxito, yo vivia en el limbo entre el recuerdo de los días de mi amor junto a Manuel y el odio y desprecio por su abandono, sentía que todo había sido una mentira, me resistía a pensar que sus palabras eran falsas, pero así como llegó de la nada , así mismo había desaparecido sin dejar huella, en vano fueron mis intentos por encontrarlo, fui incontables veces a su casa donde había vivido los mejores días de mi vida donde con sus besos y su amor había sido suya, donde había entregado mi pureza al hombre que creí me amaba, fui y siempre respuesta a mis lágrimas y gritos era una impenetrable muro de concreto, lo llamé incontables veces, siempre apagado, Charlie, su amigo, no tenía idea de donde estaba, al igual que conmigo se había despedido en la.noche y y la mañana siguiente había desaparecido sin dejar huella, me estaba consumiendo, hasta que el limbo fue mi refugio de paz, donde las lágrimas se escondían y dejaban al descubierto la soledad de mi alma con un rostro imperturbable sin brillo en los ojos y solo tristeza.
No se como se las había arreglado Mia para calmar las preguntas de mis abuelos, la oía decir que eran los nervios de ir a la universidad, por eso adelantamos nuestro viaje a la capital tenia la esperanza de con otro ambiente poder sanar.
Mis abuelos habían accedido a mi pedido como regalo de cumpleaños ya que estaba cumpliendo 18 años y no tenia ganas de nada, así que solo un pastel soplar velas y comer mi platillo preferido este año era muy diferente, a modo de regalo después del almuerzo partiría a mi nueva vida.
Lola, despierta, escucho la voz de Mia a mi oído, su voz tan linda y estridente me hace salir de mis pensamientos, Apúrate o no llegamos a la estación, me despedí con una mueca como sonrisa de mis abuelos y salí corriendo evitando así las preguntas y reproches incómodos, ya en el bus las lágrimas asomaron en mi rostro y una angustia desatada dejó salir lamento y un llanto desgarrador, los pasajeros que estaban cerca solo me miraban con pena, Mia me abrazo hasta que me quede dormida acurrucada en sus piernas, mi amiga me acariciaba la cabeza y con esa caricia como consuelo mi cuerpo agotado pudo después de varias semanas al fin descansar.
todo estaba mucho más calmado para mi, Mia tuvo razón estar en la capital me distrajo mucho, aveces me cansaba y solo quería estar durmiendo pero Mia me sacaba de la cama para poder pasear y conocer la ciudad.
llegamos temprano para poder inscribirnos en la universidad, yo iba a la facultad de Medicina Humana mientras Mia había elegido una carrera de ciencias de la salud en la facultad de Enfermería, desde niñas habíamos soñado con trabajar juntas, y después de muchos esfuerzos el inicio de nuestros sueños se estaba haciendo realidad, al llegar al campus no dejamos de saltar dando gritos ahogados de alegría, era muy emocionante poder estar en el lugar que nos formaría como profesionales. Mia se fue a su facultad mientras habíamos quedado que después de la inscripción tomaríamos algo en la cafetería, pues con el apuro no habíamos comido nada, a suerte nuestra, porque uno de los requisitos para nuestra inscripción era sacarnos análisis.
salí de la oficina de admisión, el campus era muy grande, tenía jardines inmensos con flores de muchos colores, una fuente de agua cerca a la entrada de la facultad de Medicina , era bastante imponente, recuerdo que siempre habíamos soñado con estar aquí, sabíamos que sería muy costosa y así fue que nos preparamos durante mucho tiempo para poder postular a una beca, mi puntaje había sido impecable y me dieron beca completa, Mia solo había accedido a media beca pero igual las condiciones económicas de sus padres eran muy buenas y si le permitían poder costear sus gastos en esta prestigiosa Universidad Privada.
Lola, Lola ! Escuchaba la hermosa voz de mi amiga, notese mi sarcasmo, al fin te encontré, esta universidad parece una ciudad, sabes cuando nos debamos encontrar espérame aquí al costado de la fuente así siempre sabré donde encontrarte.
Vamos, sentenció, y me mostró su orden médica para los análisis, salimos del brazo de la universidad y caminamos, cerca había un centro medico y ahí nos sacariamos los analisis, corre Lola para poder llegar primero mi estómago está que me habla feo, yo reí de las ocurrencias de Mia , ciertamente su estómago hacia ruidos raros.
llegamos corriendo al laboratorio del centro medico y habían 2 filas una de los estudiantes de enfermería y otra de los de medicina, Mia salió rápido había poca gente en su fila, y me espero buen rato hasta que salí y pudimos ir a la cafetería que estaba cerca a aplacar nuestro hambre, desde algunos días atrás no tenía apetito y si comia vomitaba todo, era como que la tristeza de lo sucedido con Manuel me había dejado muy descompensada, me antojo una torta de chocolate y al devorarla con tanto gusto Mia se sorprendió.
Ya vez Lola, la capital es tu medicina ya estas volviendo a comer con gusto. asentí con la cabeza porque tenía la boca llena y juntas reímos, la tarde la pasamos viendo tiendas e imaginando que podríamos comprar todo lo que nos gustase, habíamos visto algunos anuncios donde solicitaban ayudantes en medio tiempo y decidimos que pondríamos nuestros horarios de la universidad acordes para que nos permita trabajar de medio tiempo.
Ya llegada la tarde fuimos al laboratorio a recoger nuestros resultados, igual que en la mañana Mia salió pronto, a mi me dijeron que debía esperar hasta la mañana siguiente pues aún faltaban imprimir mis resultados, con algo de fastidio me resigne y salimos del brazo con mi amiga caminando juntas rumbo a la casa donde vivíamos. El llegar a la capital había sido una aventura, llegamos con muchos sueños y una maleta cada una, sin un rumbo
fijo, habíamos marcado en el periódico algunos lugares donde podríamos vivir, después de buscar y caminar mucho y teniendo caras de decepción, porque ningún lugar que habíamos ido nos gustó, decidimos acercarnos al campus y probar suerte quizá habría algún lugar donde poder quedarnos llegamos a una callecita muy pintoresca llena de jardines y hermosas casas con techos de teja roja, muy elegante y a la vez muy acogedor, vimos a una señora que estaba regando su jardín y le preguntamos si sabría de algún hospedaje cerca donde poder quedarnos, la señora nos miró con ternura y sonrió.
Acaban de viajar mis Hijas al exterior por trabajo, mi casa no es pensión, pero si desean puedo ofrecerles 2 habitaciones de huespedes y nos hacemos compañía, el.rostro de esa señora era muy tierno y nos dio confianza así que decidimos quedarnos ahí, eran dos habitaciones juntas, cada una con su propio cuarto de baño y una puerta interna que las comunicaba, la casa era muy linda y elegante. al verla nos preguntamos si podríamos pagar lo que nos pidieran, la señora Miller, era una viuda adinerada que tenía 2 hijas gemelas las cuales siempre habían estudiado en el extranjero en internados y quienes venían a visitarla 1 vez al año, habían acabado sus carreras una en derecho y la otra en arquitectura y se harían cargo de las empresas de su difunto padre en el exterior, el momento de paz como asi lo decía la señora Miller era cuidar sus plantas, y es así es como la.conocimos.
Chicas siéntanse en casa, nos dijo al vernos paradas con duda en el pasadizo de las habitaciones. Señora gracias por la hospitalidad, pero vera, yo soy Huérfana y mis abuelos me han criado desde que tenía 4 años, desde que mis padres murieron en un accidente de tránsito, mis abuelos viven de una pensión y me dan todo lo que pueden, cuando decidí venir a esta Universidad sabia que solo podría ser a través de una beca y estoy dispuesta a trabajar por las tardes para poder hacerme cargo de mis gastos y no ser una carga para mis abuelos, siento que no podremos pagar por quedarnos en su hermosa casa.
La señora Miller se río y con una suave palmada en nuestros hombros, nos guió a sentarnos en un sofá que había cerca.
Mis niñas esta casa es muy grande para mi, los sirvientes llegan en la mañana y se marchan por la tarde, hoy el destino nos puso a ustedes y a mi juntas por algo, yo no deseo cobrarles nada, ya había pensado en ayudarlas y ahora con lo que me cuentas, se que no me equivoco en hacerlo, solo les pido me vean como una amiga y respeten las normas de esta casa, nos haremos compañía, que les parece, Mia se abalanzó en un abrazo a la señora Miller quien la tomó de sorpresa y la abrazo con fuerza me hizo señas y me abrazo también, era demasiado familiar su rostro y daba confianza, a pesar de ser una mujer muy elegante, su sencillez la hacían muy especial; nos instalamos en esa hermosa casa con esas habitaciones tan cómodas era un sueño y ya se estaba haciendo realidad con ayuda de ángeles guardianes enviados del cielo, como lo era la señora Miller.
Lola
El ruido de un claxon me hizo salir un momento de mis pensamientos gritaban y no escuchaba, solo no podía dejar de mirar aquel papel, me sentía perdida, era demasiado para mi. camine como.zombi y logré cruzar la calle sin ser atropellada, en ese momento el ruido de la calle se quedó en silencio y sentia que caminaba en cámara lenta.
No podía ser cierto lo que estaba leyendo debía haber un error, el laboratorio se había equivocado, Dios que haría ahora.
Mia
Vi como casi atropellan a Lola, venía caminando tomando con fuerza un papel con ambas manos lo miraba y se perdía en el limbo su mirada estaba estática corrí para darle el alcance, le hable pero no me escuchaba, le arrebate el papel de sus manos y solo me miro sin mirarme.
EMBARAZADA! grite apenas leí los resultados de sus análisis, Lola como sacada del letargo de sus pensamientos al escuchar esas palabras me tapo la boca y miro con paranoia a todo lado asegurándose que esas palabras solo habían sido escuchadas por ella.
- shhh, calla Mia por favor y sus lágrimas empezaron a salir con gran fluidez de sus pequeños ojos marrones, abrace a mi amiga también estaba paralizada con la noticia pero debía darle soporte, la abrace lo más fuerte que pude y su rostro en mi pecho se desahogo descargando sollozos y lamentaciones, maldiciendo a Manuel por haberla dejado y tantos reproches que se hacia, insultandose diciéndose que era una tonta, que ya había frustrado su vida con un bebé. la aparte y seque sus lágrimas,
¡Hey! basta, nuestro bebé será el más querido y vamos a trabajar juntas muy duro para sacarlo adelante, seque sus lágrimas y la mire con dulzura, una sonrisa esbozo en sus labios y me agradeció, toco su vientre y se seco las.lagrimas.
Mia, tienes razón, este bebé será amado por su madre y obvio por su tía madrina, debo afrontar las consecuencias de mi loca cabeza enamorada, que se entrego por amor, este bebé es justo eso, fruto del amor, no se si Manuel jugo conmigo o si solo me tomo como una más, pero si se que me entregue por amor y este bebé así será amado.
Juntas volvimos a la casa, debíamos entregar los resultados de los análisis, pero si sabían que Lola estaba embarazada, podría perder la beca, así que duplicamos mis resultados y cambiamos su nombre, ya cuando su vientre abultara ya nos la arreglariamos.
Lola
Sabía que nadie podía enterarse de mí estado, ni mis abuelos ni nadie en la universidad, tendría que ocultar mi estado lo más que se pueda, al fin con el duplicado de los resultados de Mia , me pude inscribir tome 3 cursos más, para poder adelantar lo más que pudiera, debía cancelar la diferencia por créditos pero debía hacerlo si es que deseaba tener a este bebe y también terminar mi carrera profesional, por la tarde hasta las 10 de la noche habíamos conseguido un trabajo en la cafetería del campus, era perfecto, terminando las clases solo debía caminar unas cuadras y ya estaba en mi zona laboral. tenía todo resuelto había tomado las clases que inician a las 7 de la mañana y no regresaba a casa hasta las 10 de la noche, pocas veces encontrábamos a la señora Miller despierta, así que podía disimular con ropa ancha mi estado, había sacado fuerzas desconocidas para poder estar todo el día enérgica y llegar por las noches a estudiar, los fines de semana solo trabajaba medio tiempo y tenia la tarde para hacer algo de ejercicio y estudiar. La señora Miller ese sábado me miró con ternura y me guió a la sala, Lola deseo conversar contigo, había sentenciado sin dejarme más escapatoria que seguirla, yo últimamente solo usaba buzos anchos y polos 2 tallas más, ahí Mia siempre me ponía algún accesorio para que no se me viera mal.
Lola hace algún tiempo me doy cuenta de algunos cambios en ti y deseo seas lo más sincera posible, que pasa, porque desde que llegaste a cambiado tanto tu forma de vestir, también veo que intentas escapar de mi presencia. Estas embarazada.
Como se podía haber dado cuenta si todo lo habíamos hecho para evitar que se notará y poder salir airosa, ya habían pasado 3 meses desde que estábamos en casa de.ña.señora Miller, y yo ya tenia 5 meses de embarazo, en cualquier momento pasaria. me tapo los ojos y solo llore, en sollozos conté todo lo que me había pasado como había perdido mi inocencia con un hombre mayor que yo, que había caído en sus redes como una tonta y que no quería frustrar mi vida,.pero que este bebé era lo único que tenía mío a parte de mis abuelos paternos, y que gracias a mi embarazo estaba haciendo lo que jamás pensé, que mi bebé era quien me.motivava y daba las fuerzas necesarias para poder trabajar, estudiar y adelantar cursos, porque su madre sería una profesional. ni bien se acalla mi voz, siento una mano en mi cabeza y las palabras dulces de la señora Miller.
Lola , me hubiera gustado que confíes en mi y hayamos pasado juntas los.primeros.momentos de tu embarazo, hace algunos años mi hermana menor, pasó por lo que tu estas pasando y mis padres no pudieron entender su situación y la hecharon de casa, supe que había encontrado un buen hombre quien se caso con ella y fue padre para su hija yo conocí a mi sobrina hasta que tuvo 2 años, su nombre era Valeria, mi hermana jamás quiso decirme el apellido de su marido, y yo tampoco se lo pedí, temía que mis padres me lo sacaran y pudieran hacer algo en contra de ellos, después mis padres me llevaron con ellos al exterior, allá me case con un hombre mayor que yo que tenia 2 hijas gemelas, era viudo y se había quedado con 2 pequeñas de tan solo 7 años, yo nunca pude ser madre, pero las crié como si fueran mías hice mi vida, pero nunca me olvide de mi hermana y contrate un detective, quien me informó que había muerto, junto a su pequeña y a su esposo, cuando se lo dije a mis padres, ellos nunca pudieron perdonarse de no haberla tenido cerca y de nunca haber conocido a su nieta, ahora su orgullo solo les había dejado años sin las personas que amaban; cuando murió mi esposo decidí volver para poder vivir cerca de donde mi hermana había vivido, se que no hay nada pero al menos existe una tumba a la cual siempre puedo ponerle flores.
Nunca te abandonaría cuenta conmigo como una abuela para tu bebé de ahora en adelante ya no trabajaras por la tarde, dedícate solo a estudiar, hay ropa que puede ocultar bien tu estado sin que se de a notar mucho como los buzos.
No lo podía creer, la señora Miller era muy buena, pero no podia abusar de su hospitalidad.
- Gracias señora Miller pero no puedo dejar de trabajar, deseo cumplir con todo lo que necesite mi bebe no deseo ser una carga. me miró con ternura y a la vez con entusiasmo como que una idea había atravesado su mente, y con una voz ahora muy firme me hablo, sabes Lola, tengo varios negocios locales, entre ellos una boutique, un spa y un restaurante, casi no los visito porque no me da el tiempo y la supervisora renuncio por que se caso y viajo al exterior, que te parece si después de clases vas con Richard, su chófer, y supervisas que todo marche bien, necesito alguien de confianza y quien mejor que tu, será un trabajo más descansado y ganarías lo que una supervisora, que creo es mucho más de lo que ganas en la cafetería, así sigues trabajando y me haces un favor al supervisar mis negocios. Además estaba pensando que Mia puede ser una excelente asistente así, cuando no puedas ella te puede suplir.
No lo podía creer, mis ojos se llenaron de lágrimas y sin pensarlo solo la abrace y sentí lo cálido de su abrazo, era como volver a abrazar a mamá, me sentí muy reconfortado con ese abarazo y creo que a la señora Miller también le pasaba lo mismo, porque en su abrazo me beso el cabello y no me soltaba, nuestro abrazo acabo cuando la voz tan peculiar de Mia rompió el silencio, si están regalando abrazos yo también quiero uno, la señora Miller sonrió y abrió uno de sus brazos para abrazarnos a las 2.
Cuando en la cena le contamos las buenas nuevas, Mia estaba que saltaba, de lo contenta.
Muchas gracias señora Miller, si seguía un día más en la cafetería creo que mataba al cocinero, que hombre para más fastidioso, solo aguantaba ese trabajo por Lola. la mire y sonreí mi amiga, era una hermana para mi y sabía que juntas todo era posible.
Cuando el ciclo se acabó ya tenía 7 meses de embarazo , era una locura ver como micuerpo había cambiado tanto en tan poco tiempo hacía un mes solo tenia una protuberancia casi imperceptible en mi vientre, pero ahora había crecido mucho, el doctor decía que todo marchaba con tranquilidad, y tendría una niña, pronto nacería y tendría que llamar a mis abuelos, había dicho que cuando termine el ciclo iríamos a casa, pero ni Mia ni yo teníamos planes de hacerlo, ya habíamos planeado la excusa para librarnos de ir, el trabajo sería la mejor excusa, pero mis abuelos habían decidido viajar a vernos.
Estaba muy nerviosa. Alicia Miller, nos dijo que no dijéramos nada y que los llamara para que se queden en casa y ahí ella estaría para poder respaldarme que no tenga miedo, realmente la señora Miller había sido un ángel desde el dia que llegamos a la puerta de su casa, yo miraba al cielo y agradecía a mi madre porque sabía que ella la había puesto en mi vida para cuidarme.
Caminaba a prisa por la universidad, debía acudir al despacho del rector para que visara mi boleta de notas y poder renovar mi beca de estudios, había salido sobresaliente en mis calificaciones y sería entrevistada por el rector, la señora Miller me había comprado un terno todo n***o una talla más grande así no me ajustaria junto con una blusa a capas en tonos turquesa, era el atuendo perfecto para disimular mi abultado vientre.
El despacho del rector quedaba al otro extremo de mi facultad, al costado de la facultad de arquitectura, así que debía caminar mucho, acelere el paso y cuando ya estaba a punto de llegar, escuché una voz que hizo que me detuviera en seco, era Manuel su voz era fácil de reconocer para mi.
Estaba entrando a la facultad de arquitectura y venía riendo y bromeando con un grupo de chicos, lo miré y solo pude ver su espalda, pero no había duda, era el, en ese momento se me pasaron muchas cosas por la cabeza, todo este tiempo había estado ahí, tenía ganas de ir y reclamarle por haber jugado conmigo, por abandonarme, de decirle todo el daño que me hizo tenía ganas de abalanzarse sobre el y golpearlo. ya estaba cambiando de rumbo cuando un golpe en el interior de mi vientre me hizo paralizarme era mi pequeña que estaba haciendo que reaccione, toque mi vientre y decidí que mi pequeña sería solo mía, todo lo que Manuel hizo solo me dejó lo mejor y más valioso, mi bebe. así que volví volví mi rumbo ahora más tranquila. entre al despacho del rector quien me felicito y firmo mi boleta de notas y mi carta de reanudación de beca, todo estaba saliendo de maravillas.
Salí del rectorado con un poco de angustia temía volver a toparme a Manuel .mire a todos lados y cuando vi el paso despejado me atreví a salir rápido debía bajar las escaleras y pronto estaría en el estacionamiento donde Richard me estaba esperando para llevarme a mi trabajo. Ni bien pise el 3er escalón escuché la voz de Manuel su voz venía a lo lejos y decía mi nombre corrí lo más rápido que pude y trastabille rodando por las escaleras, lo vi en lo alto de la escalera, Richard había corrido.para ayudarme como pude le pedi me llevé a la clínica me cargo en brazos y me subió al auto mientras a lo lejos Manuel me miraba atónito sin dejar de decir mi nombre, no se lo que pasó después, solo.se que desperté y sentí que algo me faltaba, toque mi vientre y note unas gasas, sentía mucho dolor, no estaba mi vientre abultado me desespere y empecé a llamar a los médicos mi bebe, quise bajar de la camilla y la voz de Alicia Miller me tranquilizo, me había desmayado , el golpe había sido muy fuerte y me debieron hacer una cesaría de emergencia, Mi pequeña, Brisa, como había decidido llamarla, estaba muy sanita pero como habia nacido antes de tiempo estaba en una incubadora y pronto la podría visitar, mis ojos se llenaron de lágrimas, mi bebe estaba bien y eso era lo único que importaba.