LLAMADA DEL DESTINO
Korina estaba esperando que su madre Kora saliera de luna de miel con su nuevo esposo hacia Venecia, ella no quería ser un estorbo para los recién casados, pero que hacia si toda la vida había vivido en aquella casa que la vio crecer y que estaba llena de recuerdos de sus padres, su adolescencia, su graduación, sus logros.
Ella era hija única y sus padres la habían tenido muy jóvenes, cuando todavía estaban en la universidad pero eso no fue impedimento para ellos salir adelante y fueron muy felices hasta que lamentablemente su papá falleció en un accidente automovilístico y muchos años después su mamá se había vuelto a enamorar de un buen hombre que las quería a las dos y ayer ellos habían unido sus vidas para siempre, así que era hora que ella vuele del nido y forme su propio camino, es por eso que envió sus papeles a diferentes lugares donde necesitaran a una veterinaria.
Vio en el noticiero que hace cinco meses atrás que habían descubierto y liberado a unos humanos alterados genéticamente con el ADN de algunos animales peligrosos como el lobo, el león, el tigre, etc. Con el fin de crear humanos mejorados y con destrezas para que sean soldados del gobierno ruso, pero algunas cosas no salieron bien y estuvieron encerrados y ocultos por mucho tiempo hasta que el gobierno americano los descubrió.
Fueron puesto en libertad y el gobierno les entrego una isla en donde estuvieran tranquilos y pudieran vivir en libertad sin que nadie los moleste, el líder de esta nueva especie de humanos le puso de nombre a la isla "el Reino".
Dos días después de enviar sus papeles a todas partes recibió una llamada de la isla.- Halo--
--Buenas tardes con la señorita Korina Sommers.--
-- Si, soy yo con quien hablo.--
--- Llamamos del Reino, usted solicitó el puesto de veterinaria y a sido seleccionada, tiene algún problema para viajar a California y luego desde allí tomar una embarcación hasta la isla el REINO? la isla se encuentra cerca de la isla Santa Cruz.
Korina se quedo sin palabras no sabia que decir, aquello le parecía un sueño luego de ver las noticas hace cinco meses atrás por fin los iba a conocer en persona, se apresuro en contestar--- No, no tengo problemas en ir, California esta cerca de Arizona, solo tengo que tomar un avión.
-- Le mandaremos un correo con nuestros datos y una persona le estará esperando en el aeropuerto para traerla a la isla, será un placer tenerla entre nosotros.
--- Pero así tan rápido, sin una entrevista primero.--
--- Créeme que ya te hemos investigado.-- le respondió
y con esas palabras corto la llamada.
Esa noche no pudo dormir de la emoción a si que apenas amaneció saco su laptop y compro un pasaje para la tarde a California, mando un correo a la persona que le había llamado para que puedan recogerla del aeropuerto y de allí rumbo a una nueva vida, aventuras y experiencias y por que no? hasta el amor.
Talvez conocería a un compañero de trabajo que sea un caballero, interesante, inteligente y guapo a rabiar. es que soñar no cuesta nada nooo.
Alisto su maleta con las cosas necesarias para pasarlo en la isla, ya que según en el contrato virtual que firmo, le estaban ofreciendo hospedaje y alimentación, en cuanto a vestimenta podría pedirlo por internet y llegaba cada fin de semana a la isla. El sueldo estaba por encima del mercado, pero todo tenia sus pro y sus contras a si que no podría llevar su celular ni su laptop que todo eso le entregarían nuevo en la isla y como si fuera poco firmo un acuerdo de confidencialidad, ya que hasta ahora no se le había visto los rostros a las nueva r**a de humanos, si bien en las noticas se vio el rescate, todos ellos llevaban las cabezas cubiertas, solo sus grandes cuerpos musculosos se podía ver.
Ya era casi la hora de irse al aeropuerto a si que pidió un taxi y se fue con su maleta llena de sueños e ilusiones, en el avión se la paso durmiendo y cuando aterrizo, la estaba esperando un hombre alto, fornido y joven con pinta de ser un militar, llevaba un cartel con su nombre a si que se acerco a él y le dijo -- Hola soy Korina.-- con la voz tímida pero firme.
El hombre le dio una sonrisa y le dijo.-- Bryam, y seré tu escolta hasta que lleguemos a la isla.-- me dio un repaso de los pies a la cabeza sin borrar esa sonrisa de la cara.
Estuvimos en la embarcación privada casi como tres horas y Bryam me estaba contando sobre la isla, las instalaciones y que él es un militar y que junto a sus compañeros fueron enviados por el gobierno para cuidar de la nueva r**a, me comento que eran buenas personas, que les gustaba que les hablaran con la verdad y sobre todo que podían oler las emociones y su forma muy directa que decirte las cosas.
Llegamos a la isla y Bryam me ayudo con mis maletas para subirlas a un jeep sin puertas, me comento también que era la única forma de trasladarse en la isla y que se me asignarían un jeep para trasladarme por la isla pero que mi primer mes tendría un escolta mientras me adaptaba a la isla y sus integrantes.
Me llevo hasta las puertas del Reino en donde otro militar pero con uniforme saludo a Bryam y nos dejo pasar a las instalaciones mientras otros revisaban mi equipaje por motivos de seguridad, Bryam me dijo que conmigo eran cinco mujeres en la isla de las cuales las otras cuatro estaban casadas así que yo era la única soltera de la isla y que no tuviera miedo si los machos de la r**a se me acercaban para conocerme y ofrecerme sexo que simplemente con negarme era suficiente para que ellos entendieran que no me apetecía tener sexo.
Saber eso no me tranquilizó mucho pero no podía negar que estaba loca por conocerlos en persona, llegamos a una cabaña muy hermosa de dos pisos, con terraza y vista al rio, creo que ya estoy adorando vivir aquí.
-- Korina, te dejo para que te instales y dentro de una hora vendrá un compañero para escoltarte a las oficinas del jefe y representante de la nueva r**a, te dejo mi número por si quieres salir conocer los alrededores de la isla, para mi seria un placer.--
-- Gracias, te llamaré.--
Y con esas palabras Bryam me dejo en mi nuevo hogar, a si que recorrí la casa con mis maletas en mano hasta llegar a la que seria mi habitación en el segundo piso, me duche y me puse una ropa adecuada para ir a conocer al líder de la r**a y saber sobre mi nuevo trabajo.
Tocaron la puerta y cuando abrí me encontré con un hombre alto, con el cabello largo color rojo fuego y alborotado, con unos lindos ojos azules, sin duda alguna con rasgos felinos muy sutiles y un cuerpo de infarto.
--- Me llamo Flama.-- me dijo al verme con la boca abierta.
--- Un gusto soy Korina la...--- no pude terminar de hablar por que él termino la frase por mi.
--- La nueva veterinaria del Reino, lo sé.
Nos subimos al jeep hacia las oficinas y al llegar me acompaño hasta la recepción en donde una secretaria de la r**a muy amable me dio la bienvenida.
de lejos me di cuenta que era muy alta .--- Señorita Korina ya puede entrar.
----Gracias.-- toque la puerta-- y una voz de barítono me invito a pasar-- Adelante.--
Entre despacio pero con paso seguro hasta que vi al hombre que tenía delante mío, mas alto que Flama, cuerpo musculoso y bronceado , cabello largo y n***o con ojos felinos de color verde, pómulos altos, nariz achatada y muy masculino.
--Buenas tardes mi nombre es Ley.-- estrechando mi mano, no me imaginaba que los hombres de la r**a iban a ser muy atractivos con esa belleza exótica.
-- Soy Korina, la nueva veterinaria.
-- Lo sé y te estábamos esperándote, nosotros cuidamos a los animales que viven en la isla y algunos necesitan la atención de una veterinaria, su escolta la acompañara en todo momento sobre todo en las zonas mas salvajes de la isla tenemos machos que no están muy socializados con los humanos y puede ser muy peligroso.
-- Esta bien no hay problema.-- estaba nerviosa con lo que me dijo pero la emoción y las ganas de trabajar podía mas que los nervios.
-- Comienza mañana temprano, el trabajo es hasta las cinco de la tarde de ahí en adelante puede hacer lo que guste, su escolta la recogerá temprano, la cabaña esta equipada y el refrigerador lleno de provisiones pero si no gusta cocinar en el hotel tenemos un comedor, puedes comer lo que desees.
-- Gracias, de ves en cuando le tomaré la palabra y me pasaré por el comedor.
--Ya va anochecer, nos estaremos viendo Korina.-- y con esas palabras nos despedimos.
Flama me llevo a la cabaña y cuando pensé que se marcharía me dijo.-- Bueno entonces te dejo para que puedas descansar, estaré afuera haciendo guardia.-- me guiño el ojo y se fue a sentar al jeep.