- ¿Donde lo deje? - pregunto en voz alta buscando mi teléfono. ¡Maldita sea!, justo ahora se tenía que perder cuando ya falta nada para que llegue Kevin. Busco y busco al maldito teléfono y no lo encuentro, donde rayos lo habré metido? - Que lindo trasero - escucho que alguien dice a mi espalda, me asustó y pego un salto y grito a la vez, mientras me levanto con cuidado de debajo del escritorio y en el proceso me golpeó la cabeza. - Auush eso dolió - me comienzo a sobar por el golpe que me di, quien me manda también a estar de cabeza en el suelo. - ¿Nena, estas bien? - dice Kevin preocupado después del susto que me dio, es su culpa que me golpeara. - Es tu culpa, si no me hubieras asustado no me habría golpeado - le recriminó junto a un puchero, él solo me sonríe y me hace mimos

