Nicole, presa de la desesperación y sintiendo que el tiempo se le escapaba, ideó un plan. Con un movimiento disimulado, tomó un puñado de arena entre sus manos, su corazón latiendo con fuerza mientras pensaba en cómo atraer a Luis y ganar una oportunidad para escapar. Con un esfuerzo, se puso de pie y rodeó con sus brazos el cuello de Luis, tratando de parecer cariñosa. — Vamos, Luis, podemos solucionar esto —dijo, forzando una sonrisa mientras su mente se preparaba para la acción. Luis, sorprendido por su repentina cercanía, bajó la guardia. Su mirada se suavizó y, sin pensarlo, la tomó posesivamente de la cintura, inclinándose hacia ella para besarla con lujuria. Nicole sintió que el momento era perfecto; su instinto le decía que esta era su oportunidad. Cuando Luis se encontró perdid

