- ¿Estas bien? – la pregunta de la acompañante de Julián hace que vuelva a la realidad. Mis ojos se posan una vez mas en él e intento comprender en que momento paso todo esto, como es posible que así, sin más se haya olvidado de todo lo que decía sentir por mí. - ¿Así de fácil soy para reemplazar? – pregunto en un susurro con un nudo en la garganta mientras mi rostro muestra una sonrisa carente de felicidad. – lamento el inconveniente – me dirijo a la chica – felicitaciones – digo por su embarazo y luego termino de ingresar, prácticamente huyendo del dolor. Huyendo inútilmente, ya que, evidentemente esta mas que adherido a mi piel. Y es que, si bien soy culpable de alejarlo, lo hice por él, porque lo quería, porque me quería y no quería que viera esta parte de mí, no

