No lograba conciliar el sueño, a pesar de que se sentía sumamente cansada solo lograba dormirse unas horas. Llevaba más tiempo dando vueltas en la cama que durmiendo. Y estaba harta de ello, no quería seguir un segundo más en ese silencio... Le causaba escalofríos. Decidida se sentó en la cama y observó levemente a Alizée, su amiga parecía dormir pacíficamente a pesar de que la noche había terminado hace mucho. Cada vez que la miraba su corazón era estrujado sin piedad por unas manos invisibles, no quería verla así; cuanto deseaba que abriera sus ojos, aunque solo fuera por poco tiempo... Necesitaba escuchar su voz, necesitaba que le dijera que estaba bien... Su tío le había asegurado que Alizée estaría bien, que solo necesitaba descansar... Pero el terror en su pecho no desaparecía, no

