Escuchar los susurros nerviosos de su Tita dentro de la habitación no hacía más que acelerar su corazón, allí estaba la tan ansiada verdad que tanto le atemorizaba. — Pase tanto tiempo ignorando que lo que hacía estaba mal, que seguir la ordenes de ese hombre sin escrúpulos era un error... Pero cuando Eva llegó a mi vida me obsesioné con protegerla. Sin importar que me sucediera o que fuese capaz de hacer. — La voz de su Tita sonaba rota y desgastada, como si estuviese a punto de echarse a llorar. —Y entonces comencé a aferrarme al resto de personas a mi alrededor, fui capaz de cosas inimaginables por proteger a mis hermanos, a mi mejor amiga... Al chico que amaba. — No sé que estás tratando de hacer, pero no caeré. — Balbuceó Dean. — Sé lo que eres, herirás a los demás. — Mi fama me pr

