El agotamiento físico y mental comenzaba a pasarle factura, y aunque realmente se arrepentía de no haber dormido la noche anterior con Irina, estaba consciente de que no podía darse el lujo de descansar a su gusto. La situación era realmente muy mala, tenía bajo su mando y cuidado a veinte personas, atrapados como ganado, solo esperando a que su enemigo los hallara... A ese paso morirán en el primer altercado. Sus hombres estaban cansados, rotar las guardias poco o nada servía, pues con el pasar de los días todos terminarían agotando su fuerza. La comida sería otro factor en contra muy pronto, tenían pocas reservas, pues el plan original no era quedarse allí y únicamente contaban con comida para una semana. Si tan solo Alizée despertara... Moverse con el mal estado de la chica sería conde

