Su cuerpo se sentía sumamente pesado y de cierto modo no estaba segura de si agradecía o no recuperar la consciencia nuevamente. Ya no sabía ni que era lo que sentía... Había sentido dolor muchas veces mientras estuvo encerrada, pero nada se comparaba a la asfixiante sensación que se había incrustado en su ser, tan profundo que era incapaz de ignorarlo. Algunas lágrimas silenciosas se resbalaron por sus mejillas al recordar las palabras de sus tíos. Le habían mentido... ¿Por cuánto tiempo? Tal vez toda su vida, ya ni siquiera sabía si podía confiar en ellos. Eran su familia y no podía obviar todos aquellos recuerdos felices que tenía. Si un niño la molestaba, ahí estaba su Tita reconfortándola, si no entendía algo de sus tareas, su tío Liam siempre estaba allí para explicarle ¿Se aburr

