Antes de que si quiera logrará darse cuenta, Thiago se adelantó a los demás y no tardó en inyectarle un sedante. Eva lo observó molesta y de un empujón se quitó los brazos de Paterson de encima que le habían impedido moverse. Ya no sabía ni que sentir o creer, un huracán de sentimientos se había apoderado de ella y no encontró otra forma de salir que por medio de lágrimas y gritos. — ¡Dime la verdad! — Gritó en reclamo esta vez a su tío Axel. — ¿Todo lo que dijo ese monstruo era cierto? Axel la observó alarmado sin saber que era lo correcto, Irina parecía destrozada y él no sabía cómo manejar la situación, no podía romper los límites establecidos por su hermana, pero mentirle a Eva era algo en lo que ya no estaba de acuerdo. La duda se reflejó en su rostro causándole a Eva un nuevo sent

