***NARRA JULIÁN*** Estaba tan emocionado después de pasar una velada encantadora con Paloma y con nuestros amigos Cecilia y Marco, para cerrar con broche de oro todo lo que había pasado en la playa no había tenido punto de comparación y se me hizo largo el camino a nuestra habitación. Al entrar, los de servicio a cuartos habían hecho un excelente trabajo decorando todo como se los había pedido, con pétalos, velas aromáticas y bastantes ramos de flores, de muchos colores y tamaños. Paloma no era de las mujeres que solo le gustaban las rosas y eso era una de las cosas que más amaba de ella que le gustaban tipos y variedades distintas de flores. –Julián esto es maravilloso ¿A qué hora hiciste todo esto? No estaba así nuestra suite cuando salimos a la cena. –Digamos que pedí ayuda a mi had

