Capítulo — Acá estoy Clara miraba el celular a cada momento. Su dedo se deslizaba por la pantalla con la ansiedad de quien espera algo importante. Martín, desde la otra punta del pequeño monoambiente, la observaba en silencio. Sabía que ella aguardaba un mensaje o una llamada, y eso lo carcomía por dentro. El miedo lo atravesaba: miedo a que lo quisiera dejar, miedo a perderla definitivamente. Vivía perseguido por sus propios fantasmas. Cuando Clara se levantó y fue al baño con la toalla en la mano, Martín no pudo contenerse. Su cuerpo se movió casi solo, impulsado por la desesperación. Corrió hacia el celular y lo tomó con manos temblorosas. La contraseña… era el día que se habían conocido oficialmente, el día de su graduación. No la había cambiado. Siempre lo tenía presente. El corazó

