Capítulo — “La Verdad en la Sala de Juntas” Julieta Medina llegó puntual, pero no sola. Había insistido en que su padre la acompañara; no se sentía capaz de enfrentar aquello por sí misma. Él, serio y firme, caminaba a su lado como un muro que no dejaría que nada la derrumbara. Al llegar a la oficina de Julián Funes, fueron recibidos y conducidos a la sala de juntas. El lugar, amplio y sobrio, imponía respeto. El eco de sus pasos se mezclaba con el silencio expectante. Los primeros en entrar, después de ellos, fueron Carlos y Olivia. Carlos asintió con un gesto breve; Olivia, en cambio, se acercó a Julieta y le dio un beso en la mejilla, y al padre de Julieta le dijo: —Perdóname por cómo te hablé el otro día a ti y a tu hija —dijo, sincera. Medina, el padre de Julieta, intervino antes

