Capítulo — El peso de lo que callé La puerta de la jefatura se cerró a sus espaldas con un eco metálico que le quedó resonando en la cabeza como un recordatorio del paso que acababa de dar. Martín caminaba junto a Julián Funes con la respiración pesada, sintiendo que con cada paso dejaba una parte de sí mismo en ese edificio. Afuera, la noche estaba fría, con un viento que parecía querer arrebatarle el abrigo y la calma que nunca llegaba. El aire olía a humedad y a justicia por fin en movimiento, aunque él, en su interior, no sentía alivio sino un hueco profundo que lo dejaba sin aire.. Julián encendió un cigarrillo y lo miró de reojo, como quien entiende demasiado bien lo que significa enfrentarse a una guerra contra alguien que hasta ayer parecía intocable. —Estos no salen más —dijo c

