Capítulo 8 Principios de julio de 1148, Mahdía Kamal había comprendido de inmediato la ansiedad de Giordano con respecto a los acontecimientos de 1123. Ahora, como un escultor experto que se aprovecha de una falla para separar una losa de mármol de la masa, se había valido de esa duda para generar desilusión separándola de una montaña de certezas. El propósito era claro: si Giordano había colocado en segundo plano su integridad a la causa, tal vez en él habría surgido el deseo de satisfacerse a sí mismo estipulando acuerdos que como ‘amil habrían sido vistos con sospecha. Lo llevó a su tienda y allí le mostró sus obras más bellas, las que mantenía aparte, guardadas para los compradores más importantes. Luego le dio una idea general del uso de las herramientas y finalmente, iluminando la

