Capítulo 30 —¿Hola? — contesté sorprendida de que Owen me llamara un sábado por la mañana. Estoy acostada en la cama y me acabo de levantar, él normalmente no llama a esta hora. —¡Hola, Verónica! — chilló una voz alegre al otro lado del teléfono. —¿Julia? ¿De dónde sacaste el teléfono de tu tío? — pregunté desconcertada. —Bueno... lo tomé para llamarte — rió. —¿Cómo te sientes? — pregunté con una leve sonrisa en el rostro. —Bien, ya salí del hospital y es genial. De nuevo tengo mis juguetes y juego con Sofi, también estoy muy feliz porque volveré a la escuela, eso dicen mis papás — hablaba sin parar —Me alegra muchísimo que estés bien Julia. ¿Y cómo están Sofi y tu tío? —Sofi está durmiendo ahora, pero debería despertarse pronto y seguramente querrá que juegue con ella, pero ahor

