Capítulo 17 Llegó el día de cuidar a las niñas, y tal como lo había hablado con él jefe, llamé a la gran puerta y un momento después Owen, vestido de traje, me abrió. Su rostro no reflejaba ninguna emoción rara. Siempre sonreía, pero ahora estaba un poco más serio de lo normal. —Lo siento, pero había tráfico — le expliqué. —Entra — dijo haciéndome sitio así que entré. Owen fue a la cocina así que le seguí. — Aquí está la medicina — me enseñó una cesta llena de medicamentos. — Lee con atención. No le des la medicina equivocada. Las niñas están arriba. Llámame si necesitas algo. Creo que eso es todo. Ya sabes el resto. —Sí. ¿Puedo ir con ellas ahora? — pregunté, intentando que mi voz sonara tan seca como la suya. —Sí. Estaré aquí de nuevo sobre las dos — se limitó a decir, y se marchó,

