Capitulo 7

1468 Words
Pasado En la primera hora de la mañana los pequeños  se despertaron con el llamado de Margot, a pesar de que estaban realmente agotados. -¡Es hora de desayunar! -Proclamaba Margot mientras ingresaba al dormitorio con un cambio de ropa para cada uno.   Alexa levantó su pequeña cabecita, observo a Margot y comenzó a llorar, ella continuaba muy triste.   Pov’ Alexa -Madre, padre quiero a mis padres- Gritaba mientras no podía dejar de llorar, no me pueden separar de ellos, los necesito, los extraño-. Nana seré una niña más buena, me esforzare, ¡Por favor has que vuelvan!. Mi nana me envolvió en sus cálidos brazos, ellos me recuerdan a mamá. Notó como Alessandro nos mira, él bajo su cabeza y también comienza a llorar, aunque su voz nose escucha de vez en cuando algún grito silencioso sonaba levemente ya que él no lo podía retener porque también quiere a sus padres.  Esto es muy injusto porque se fueron y nos abandonaron, ¡Nos dejaron solos!.   -Mis pequeños- Susurro mi nana mientras se resistía a que sus lágrimas caigan, ella acerca a Al y  nos abrazaba a ambos-,no lloren les hará mal, sus padres los acompañan a los dos aunque no los vean ellos los cuidan desde los cielos, no querían irse pero Dios necesitaba nuevos ángeles, los aman profundamente, lo último que quisieran probablemente seria en este estado, ¡Por favor tienen que ser fuertes, levántense y coman algo!, ayer no quisieron comer y no pueden estar así sin alimentarse, es tiempo de comer así que vamos, primero usted mi señorita, le ayudaré y luego a usted mi pequeño maestro, yo los amo pequeños ya no tengan temor, yo los cuidare como si fueran mis propios hijos. Mi nana deposito un tierno beso sobre cada una de nuestras coronillas, nos abrazó, pero aún tengo miedo, ella me sostiene fuertemente, y con mi mano arrastro a Al a nuestro abrazo, todos somos una familia, mama siempre lo decía.                                                 ***********   Luego de esforzarse mucho, Margot logró vestir a los pequeños, Alessandro llevaba un traje color de azul, en cuanto a Alexa, ella llevaba un largo vestido marrón. Luego de muchas insistencias de parte de su nana, todos juntos fueron al salón, ambos probaron diminutos bocados de comida, una vez que terminaron fueron juntos hacia el auto donde los esperaba Giselle con unos grandes lentes oscuros y junto a ella se encontraba el tío de Alexa, Frederick Krust que también tenía un traje y unos grandes lentes, se los veían agotados, la pequeña se preocupó por ellos.   -Madrina, tío -Decía Alexa mientras se arrojaba a sus brazos- ¿Se sienten mal?.   -Ven- Responde Giselle y la sostiene entre sus brazos-, ya estaremos mejor, no te inquietes confía en nosotros.   Alexa en respuesta asiento y Alessandro solo los observaba, él también tenía miedo, pero estaba completamente solo, sabía muy bien que sus padres no volverían, jamás lo harán. Él no conocía a nadie más que a sus tíos, Estelle y Robert, los padres de Alexa, que tampoco podría volver a verlos, él está solo, sin nadie, Giselle y Frederick son la familia de Alexa no la de él, solo unas pocas veces los vio, a ellos nose  preocupan por él.   Pov Alessandro A nadie le importo, mi familia se fue, me dejaron sólo, ¿Por qué no me llevaron con ellos?, papá tú me prometiste que iríamos al parque de diversiones en nuestra próxima salida y hoy es él día de en qué debemos hacerlo es el día de los hombres Brown, padre eres un mentiroso y madre no esperaba que fueras igual que papá, ambos me dijeron que en la mañana estaríamos juntos, ustedes no volverán y ya nadie querrá estar conmigo.  Tengo frio, mi cuerpo tiembla y de pronto siento una pequeña onda de calor, giro mi rostro y observo como la pequeña mano de Alexa me sujeta fuertemente, gracias a ella logró tranquilizarme y a mi mente viene el recuerdo de mi madre, a diario ella me decía que Alexa seria mi familia en el futuro, que ella siempre estaría a mi lado, la miro y pido un deseo al cielo, Dios por favor que Alexa nunca suelte mi mano, quiero que este calor me acompañe por siempre.   -¡Vamos Al! -Ella me saca se mis pensamientos, su voz es suave intenta darme una pequeña sonrisa, pero sus ojos no dejan de brillar con tristeza. .   Fijo mis ojos en ella, sujeto su mano con firmeza, intento decirle que todo va a estar bien, pero mi boca no se mueve, solo puedo ser arrastrado delicadamente al automóvil, ella se sienta junto a mí.   Nos dirigimos al cementerio Británico o al menos eso creó, esa fue la orden de Frederick para el conductor, el cielo esta nublado parecía que llovería en cualquier momento. Hasta el cielo esta triste, suspiro el vehículo comienza a detenerse, primero descendió Frederick, él ayudo a Giselle a bajar.   -¡Llegamos, bajen! -Ordena sin humor el tío de Alexa.   Ambos nos miramos, no respondemos simplemente obedecemos la orden.     Pov' Frederick   Es incomoda la mirada de esa mocosa, siento como si los ojos de mi hermano me observaran a través de ella, ¡Maldición, solo vete Robert, déjame en paz!.   --Lo siento! -Exclama Margot al acercarse a nosotros, sus palabras me sacan de mis pensamientos.   Ella nos mira tristemente, yo solo resoplo, es hora de empezar del show, pongo mi mejor expresión de dolor.   -Gracias Margot– Respondo impotente, fingiendo debilidad en mi tono de voz-, a la noche ven al estudio de Robert, hay temas de los que tenemos que tratar- Ordenó.  Ella me mira sorprendida, me giro tomó a Giselle y nos alejamos juntos, tenemos que aparentar ser una pareja amorosa ante los ojos de los extraños. Los mocosos seguían nuestros pasos, parecen patos sin su mamá pata, me burlo, esto será tan fácil. Después de la ceremonia de despedida y entierro de los cajones, ellos no dejaron de llorar hasta que se durmieron, que bueno ya no los soportaba, escucharlos me produjo dolor de cabeza.  Sonrió mientras contempló el camino, estamos en camino en a nuestra nueva villa, el auto se mueve a velocidad constante, pienso en Robert, esta era tu casa hermano mío sin dudas siempre fuiste un hombre muy capaz, fuiste considerado como el favorito de nuestros padres, a pesar que yo era su primogénito ellos hicieron la vista gorda ante mí, un par de hermano mellizos, la vida fue tan injusta pero bueno ahora todo lo que me merezco vuelve a mí, soy Frederick Krust el ganador de la familia Krust sin dudas, mis ojos rebosan de expectación, gane el premio gordo desde el primer momento en que cayeron en la trampa, mi querido hermano Robert llevaste a todos a la muerte, eres un perdedor el resultado fue el esperado, con el rey derrotado  es inevitable la caída de su imperio, te fuiste junto a tus peones eso fue muy considerado de tu parte. Oliver espero que comprendas que no fue nada personal, solo necesitaba tus cosas y fue una casualidad lo ocurrido, aunque también comprendo que eres un gran amigo de mi hermanito, yo solo hice lo justo tienes que estar feliz por poder compartir junto a él su destino. Esto es tan gratificante que no puedo evitar reír por lo bajo no sería bueno compartir mi felicidad, tengo que seguir con mi actuación de hermano destrozado por el dolor, yo soy un gran hermano.  Ingresamos a la mansión, ordenó a los sirvientes que llevaran a los mocosos a la habitación de Alexa. Camino por esos pasillos tan conocidos directo al ex despacho de Robert porque a partir de hoy es mi nuevo estudió, los sirvientes al verme pasar me saludan con respeto, es bueno que conozcan su lugar, antes de llegar no puedo evitar recordar la estupidez de mi hermano. Sus empleados parecen ser más inteligentes, ingreso al despacho, tomó asiento, es cómodo este sillón, apoyo mis brazos sobre el escritorio y disfruto los frutos de mi esfuerzo, fue demasiado fácil todo, enciendo la computadora, cada vez todo se vuelve más sencillo, una sonrisa es forma en mi rostro.  De pronto se escuchan golpes en la puerta: tac, tac, tac, mi sonrisa se borra, ¡Muy molestos!, respiro intentando controlar mis crecientes ganas de mandar al demonio a la persona que golpeaba en este momento, pero finalmente respondo.   -Adelante- Gritó sin humor.    -Señor Frederick, ¿Permiso?, aquí estoy- Exclama Margot caminando hasta quedar en frente de mí. Ella me fija mis ojos en mí, yo respondo de la misma manera, ella intenta hablar, pero al final cierra su boca. Me acomodo nuevamente en mi asiento, cruzo mis dedos, pensando, la segunda parte de la obra está por comenzar, soy un hombre muy eficaz, él mejor.  
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