Callum. Duerme plácidamente en mis brazos y mi corazón se detiene al verla tan indefensa. Me doy cuenta de que no se trata de no tener emociones, sino de fingir que no existen en ella, si no hay dolor, no hay manera en que alguien lo provoque, pero es igual con todas las otras emociones, si no conoces la felicidad no sabes como se siente, miedo, emoción… ha bloqueado todo, mi corazón se rompe en mil pedazos, he terminado de alejarla, he jodidamente terminado de odiar a esta mujer. -Callum…- mi estomago estalla de puta emoción. Su voz hace que todo mi cuerpo se erice, la leyenda del canto de las sirenas debe ser cierto, porque aquí estoy en medio de la nada hipnotizado en un segundo, me tiene tomado de las malditas bolas. El elevador de mi apartamento se abre y entro con ella llevá

