La conversación con Alejandro me ha convencido para aceptar ese puesto, las condiciones son inmejorables. A parte de una mejora económica, no me tengo que molestar ni en buscar alojamiento.
Alejandro tiene un piso céntrico, el cual me cede sin límite de tiempo porqué dice que él no lo usa, y si en algún momento tuviese que instalarse en Barcelona tiene otro para poder hacerlo.
Me ha comentado que entraré como editora y estaré codo con codo con el CEO. Según me ha comentado és un hombre perfeccionista y bastante serio en lo referente al trabajo, pero que no debo preocuparme porqué con mi forma de trabajar no voy a tener ningún problema.
En un par de días me incorporo en mi nuevo puesto de trabajo y tengo que terminar de empaquetar mis cosas para que mañana venga el camión de mudanzas a recojerlas.
La verdad es que no voy a llevarme demasiado, no quiero nada que me recuerde al impresentable de Diego.
Ahora me queda lo más difícil, despedirme de mis padres y mis amigos.
No es que me vaya demasiado lejos por que estoy a dos horas en coche y en cualquier momento me pueden visitar o yo a ellos. Pero ya se sabe que el hecho de cambiar de ciudad es un auténtico drama.
Voy guardando mis cosas en cajas y no hacen más que salir objetos de Diego,(con que gusto se los estamparia en la cabeza...), también los encajo para que venga a recoger sus cajas cuando yo ya esté fuera de aquí. Avisé a su hermano para que se lo dijera.
Gracias a Dios no he vuelto a verlo, ni a saber nada de él, ni de la Zorra traidora a la que se tira.
....
Ha llegado el momento de coger mi coche para ir a empezar mi nueva vida lejos de tantos recuerdos.
Me siento y me estiró a coger la radio para poner música para amenizar el viaje.
Decido que la mejor banda sonora para el trayecto és "Ironnic" de Alanis Morrisette.
Arranco y empiezan a sonar las primeras estrofas.
Me vuelvo loca cuando llega el estribillo...
"And isn't it ironic, don't you think?
A little too ironic, and yeah I really do think
It's like rain on your wedding day
It's a free ride when you've already paid
It's the good advice that you just didn't take
And who would've thought it, it figures
Life has a funny way of sneaking up on you
Life has a funny, funny way of helping you out
Helping you out"
Me paso todo el camino cantando y soltando toda la rabia, es como si a cada kilómetro y con cada nota me despojara de todo lo vivido estos meses.
Me siento como si me vaciara para empezar a llenarme de nuevo.
La verdad que mi imagen vista desde fuera debe parecer sacada de una película, una chica cantando a voz en grito en un wolkswagen T-Roc azul metalizado descapotable. No debe tener desperdicio...
Pienso en eso y me río al imaginarme a la gente alucinando con mi estampa...
Llego al garaje del edificio y aparco en el cubículo que me asignó Alejandro.
La verdad es que no sé como le voy a pagar todo lo que está haciendo por mi.
Desde que entré a trabajar con él, ha sido alguien muy especial que me ha ayudado a crecer profesionalmente.
Todo lo que sé es gracias a él.
Ojalá le hubiese conocido antes que a Diego, quizás podríamos haber llegado a algo.
Alejandro en una ocasión me confesó que sentía algo por mi pero yo ya estaba enamorada del sinvergüenza de Diego y no podía corresponderle.
Con el tiempo nuestra relación se fue estrechando y ahora es como un hermano para mi. Nunca podría verlo como algo más y él lo sabe.
Cojo el ascensor. El piso está situado en la sexta planta, es un ático. Giro la llave, abro la puerta, y me quedo asombrada por lo que veo, parece un sueño. Es un piso muy luminoso, decorado de forma muy elegante.
La entrada tiene un pequeño mueble en tono gris con un gran espejo y una pequeña palmera con la maceta en color granate. El salón comedor tiene unos grandes ventanales donde la luz se abre paso para iluminar una elegante decoración compuesta por unos muebles en blanco y n***o, un televisor de 50', un sofá cheslong n***o con cojines blancos y una mesa de centro en cristal con las patas en n***o. La mesa que presidia la estancia era blanca con seis sillas negras con los cojines en blanco, todo muy conjuntado.
La cocina no era demasiado grande pero estaba completamente equipada y muy bien distribuida.
En el pasillo habian tres puertas, la primera escondía un baño con bañera de hidromasaje. Las losetas eran de una tonalidad grisácea que destacaba sobre las piezas de porcelana blanca. La segunda puerta era un magnifico despacho con todo lo necesario para trabajar, una gran mesa con archivadores, lapicero con un surtido de bolígrafos, estilográficas, lápices y marcadores. También había un portátil y una agenda con una nota.
" Espero que todo esté completamente a tu gusto y te sientas cómoda.
Suerte en tu nueva etapa.
Ale"
(Era más de lo que podía desear.)
Al final del pasillo estaba la última puerta, la habitación principal. Era como un sueño, una cama enorme vestida en colores azules con un montón de cojines y almohadones de diferentes tonalidades de la misma gama. Los muebles blancos destacaban sobre los adornos y lámparas en tono cobalto. En frente de la cama había otra puerta, mi sorpresa fue descubrir un gran vestidor con una isleta de cajones en medio de la estancia... ¿Qué más podía pedir?
Dejé mis cosas encima de la cama, sólo cogí el teléfono para llamar a Alejandro y darle las gracias por todo.
Me dirijí a la cocina para coger un vaso de agua, y cuál fue mi sorpresa que al abrir los armarios estaban repletos de comida y la nevera está llena. No faltaba ni un detalle.
Me hice un té y salí a la terraza. Esta tenía dos tumbonas y una mesa con cuatro sillas. También había una pequeña barbacoa.
Las vistas eran espectaculares, la Sagrada Familia se abría paso delante de mí...
Cogí mi teléfono y marqué a Alejandro. Al sonar dos tonos, su voz afable contestó.
- ¿Ya has llegado?
- Si, hace media hora que llegué al apartamento. Muchísimas gracias por todo, no sé cómo voy a poder pagarte todo esto...
- A mí no tienes que pagarme nada Greta...Bueno sí. ¿Sabes cómo puedes devolverme todo esto?... Sé feliz. Aprovecha esta oportunidad para volver a ser la chica que un día hace diez años, entró en mi despacho llena de ambición y alegría...
- Gracias Ale, de verdad... Te prometo que lucharé por volver a ser la que era.
- ¡Perfecto! ¿Ya has comido algo?
- No, la verdad, es que estoy agotada del viaje y las emociones y sólo me he preparado un té...
- Pues prepárate algo y vete a dormir que mañana empieza tu nueva vida...
- Buenas noches Ale, gracias.
- Buenas noches preciosa.
Me quedé unos segundos mirando la pantalla, pensando que era una lástima que no pudiese enamorarme de él...
Llamé a mis padres y les expliqué como era mi nuevo hogar.
Cuando me dirigía a la cocina sonó el timbre...¿quién sería?
- ¿Si?
- Don Pizzas, traigo su pedido.
- Perdone, pero creo que se equivoca. Yo no he pedido nada.
- Disculpe, este no es el ático 2? Traigo un pedido a nombre de Greta Hernan.
- Si, esa soy yo... Está bien, suba...
Otra vez Alejandro actuando desde las sombras...
Cogí la pizza, y cuando fui a pagar, ya estaba pagada.
Al abrirla,¡¿ como no?!... Mi preferida. Cinco quesos con cebolla y champiñones...¡No se le escapa una! Eso me sacó una sonrisa y le mandé un mensaje.
" ¿No te puedes estar quietecito ni un segundo?... Gracias por la pizza. ¡Estaba de vicio!"
Su contestación no tardo en llegar.
" Me alegro que te haya gustado. Sabía que sino te pedía una pizza, no ibas a comer nada. Ahora ya puedes irte a descansar.
Mañana hablamos"
Y eso hice, me fui a la cama y no tardé ni dos minutos en dormirme...