CAPÍTULO 58: Tomando el control

1289 Words
Estoy sentado en mi mesa disfrutando de una copa de whisky escocés mientras miro la cantidad indemne de papeleo que tengo que revisar, necesito salir de este encierro y respirar libertad. Nunca me gustó ocuparme del papeleo por eso siempre le pedía a Greta que lo hiciese por mí, pero no me queda otra que hacerlo yo. Las obras para la obertura se están alargando y encareciendo más de la cuenta. Es necesario que el negocio se pueda poner en marcha cuanto antes para empezar a tener ganancias. Poco a poco me estoy acostumbrando a mi nueva imagen y mi nueva vida. Me gusta ser Matheo. He pasado de ser un muerto de hambre a ser el puto amo de un local para millonarios. Thiago a conseguido que las dueñas del restaurante que hay al lado del local acepten nuestra oferta para ser los inversores y así poder tomar el control de la zona. Tenemos que conseguir meter mano a varios negocios de la zona. Hoy tenemos varias reuniones entre ellas con las chicas del restaurante. Según Thiago son monísimas... Ya me hace falta ver carne fresca apetecible... Se abre la puerta del despacho y entra Thiago. - ¿Qué pasa hermano?¿Estás listo para tu presentación en sociedad? - La verdad es que tengo ganar de poder vivir... pero no estoy seguro de que alguien me reconozca... - Hermano, eso va a ser casi imposible, tu aspecto ha cambiado, la forma de vestir, los pequeños retoques faciales que te hiciste y ni el pelo ni la barba se parece en lo más mínimo a lo que lucias en tu anterior identidad. Así que puedes estar muy tranquilo porqué si tu madre pudiera verte ni ella te hubiese reconocido. - Pues eso espero... - Vamos a tener que irnos, la primera reunión es en 30 minutos. - ¿Dónde? - Es en el restaurante, con las chicas que te dije. - Empezamos por todo lo alto...¡Pues vámonos! Antes de salir me miro al espejo para darme un último vistazo y asegurarme que nada de mi vida anterior asoma en la actual. Y la verdad es que Matheo De La Riba Costa ha monopolizado mi aspecto y no hay ni rastro de mi otro yo. Salimos de casa. Antes de ir al restaurante quiero ir al local a presentarme a los obreros y darles prisa quiero abrir como máximo en dos semanas. - ¿Como van las obras?¿Te han dicho para cuando vamos a poder ponerlo en marcha? - Cada vez que voy me dicen que a finales de este mes acaban... - Pues hoy se les termina la buena vida... a finales de esta semana lo quiero terminado. - A ver si contigo se acojonan... Llegamos al local y por primera vez veo como están las obras, realmente no se que es lo que han hecho, porque todo sigue hecho un auténtico desastre. Thiago va delante mío explicándome que tiene pensado poner en cada lugar, pero esta claro que sin la obra terminada todas esas ideas van a tardar demasiado. - Mira Matheo, en esa parte están las barras, las vamos a aprovechar porque están en buen estado, allí tenemos la pista de baile con los pódiums para los bailarines, en esa Zona más apartada estarán las mesas con los sofás y en la parte de arriba están los reservados y zonas V.I.P., luego lo ves. Abajo está el almacén, despacho y zona de vestuario y sala de personal. - Perfecto. Ahora lo que quiero ver es a los operarios. - Deberían estar aquí... - Por supuesto que deberían estar aquí, pero hay mucho silencio. - Mira allí hay un grupo. - Vamos... Nos acercamos a ellos y nos saludan. - Buenas tardes. - Buenas tardes, os presento a mi hermano, Matheo De La Riba Costa, propietario de este local. - Buenas tardes señores, quisiera hablar con el encargado de esta obra. - Ha salido un momento a por materiales. - Dice uno de los obreros titubeante. - Llamenlo y díganle que venga ya, que necesito hablar con él urgentemente. - Ahora mismo.- dice cogiendo su móvil y apartándose del grupo. - Tú...- señalo a otro de los obreros- ¿Puedes explicarme que estáis haciendo ahora? - Verá, nos hemos organizado en grupos de dos operarios para cada una de las zonas. Hay unos compañeros levantando el suelo y otros colocando el nuevo. Después tenemos otra pareja tirando paredes en los reservados mientras que otra va rematando los tabiques para que otros dos se ocupen de los acabados. Y hay tres parejas de obreros que se ocupan de las zonas de los servicios. - ¿Para cuando calculáis que terminareis? - A finales de mes... si todo va bien... - Pues no va bien... Tiene que estar a finales de semana... pero ahora lo hablaré con tu encargado. A los diez minutos llega el encargado de la obra. Es un hombre de unos 56 años, pelo canoso y barriga prominente. - Buenas Tardes, soy Fausto, el encargado. ¿Querían hablar conmigo? - Si, soy Matheo, el propietario y hermano de Thiago. - Dígame. - Verá, tenemos un problema... La semana que viene yo tengo que abrir este local y no hay nada terminado... Llevan demasiado tiempo trabajando sin obtener los resultados que necesito. Les pagamos la mitad del presupuesto por adelantado en señal de confianza por su trabajo, pero sus resultados no son los que queríamos... ¿Que hacemos? Deme una solución... - Los operarios tendrán que hacer horas extras, lo que incrementará el presupuesto... - Acabo de decirle que me dé una solución, ¿usted cree que esa es una solución complaciente para mi?... A ver si nos entendemos... Resulta que nosotros contratamos unos servicios y resulta que no se están cumpliendo los plazos ¿y usted me dice que voy a tener que pagar más por algo que ustedes no han realizado a tiempo?... En vistas que usted no me da soluciones... se las daré yo... Quiero esta obra terminada y lista para poder abrir el próximo viernes, por que sino le aseguro que no volverán a trabajar nunca más y van a tener que terminar me la obra y pagarme lo que le adelantamos y lo que resta a modo de compensación. ¿ Ha quedado claro Fausto? - Si, Señor De La Riba, muy claro. - Genial, mañana quiero ver cambios. - Si, Señor De La Riba. Se va a reunirse con los demás mientras Thiago me acaba de enseñar el local. - Tío, no veas como le has puesto las pilas... ¡Que bestia! - Alguien tenía que hacerlo... Ya irás aprendiendo. - Bueno, ¿Que te parece el local?¿Te gusta lo que tengo pensado? - Si, la verdad es que puede quedar muy bien. Una cosa, ¿Que hay en la puerta de arriba? - Bueno, esa es la oficina del que nos ha facilitado el local, ya sabes... - No, no sé, Thiago y quiero saber... - Pues lo que te he dicho. Es la oficina de dueño del local... Es lo único que no consta en el contrato. - ¿Y no sabes que hay? - No, y no he preguntado, nosotros ahí no tenemos que entrar... - Bueno, eso lo veremos... - Hermano, es la única condición que nos pusieron, céntrate en el negocio... - Ya... lo... veremos... Me mira con gesto de preocupación pero yo no puedo asumir algo que no controlo. He invertido demasiado para perderlo por una mala gestión o por no saber que hay en una puta puerta y me lleve a la ruina. - Bueno tenemos que ir a reunirnos con las del restaurante. ¿Vamos? - Si, vamos...
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD