La observo mientras nos dirigimos al coche, intento descifrar que piensa, después de todas sus negativas me parece extraño que ahora haya sido tan fácil que quiera venir a mi casa. No quiero dar pasos en falso, no puedo permitírmelo, hay demasiado dinero en juego. - ¿Pasa algo?- me dice - No, ¿por?... - Me estás mirando muy fijamente... - Siempre lo hago, otra cosa es que tu no mires en mi dirección y no te des cuenta. ¿Estás segura de esto? - ¿Segura de que? - Leyla, somos mayorcitos, y creo que ya sabes que me pones y mucho, si te llevo a mi casa no vamos a jugar a la oca... - Prefiero el parchís... - Estoy hablando en serio... no quiero pro lemas, vamos a ser socios y quiero que quede muy claro que estoy deseando follarte... y si vienes a mi casa no pienso contener mis ganas.

