Carmen Este diciembre parecía más frío que otros, me recuerda mucho el primero que pasé con mi hija en aquella iglesia, lo peor es que los tortuosos recuerdos vuelven cada noche al dormir y hoy no fue la excepción, pero al menos encontraba consuelo en los brazos de Enrique al haber pasado la noche con él mientras Edén estaba en casa de Mina. Sin embargo, me tenía pensativa la ficha policial de Enrique y su reciente cambio de actitud, parecía preocupado por algo, pero siempre me esquivaba el tema cuando le preguntaba, igual a como hago yo cuando él me pregunta por mi cambio. Resulta extraño que los dos nos apartemos del otro y a la vez nos busquemos para estos encuentros, como si el cariño y la confianza se desvaneciera quedando solo el sexo que, aunque no había sido malo ni una sola vez,

