Aveline La mañana llegó más rápido de lo que deseaba. No había dormido bien. Toda la noche, mi mente repitió una y otra vez aquel momento… sus labios, su respiración, el temblor de mis manos al sentirlo tan cerca. Cerraba los ojos y lo veía frente a mí, con esa mirada profunda que parecía desnudar cada rincón de mi alma. Caspian… solo su nombre era suficiente para acelerar mi pulso. Mi cuerpo seguía caliente, sensible, como si su toque aún me recorriera. Era absurdo. Injusto, nunca me había sentido así, tan viva, tan confundida, tan perdida en un torbellino de sensaciones que no comprendía. Suspiré, intentando calmarme, pero mi corazón seguía latiendo rápido. Me llevé una mano al pecho, intentando normalizar mi respiración, y sin darme cuenta, mis pensamientos volvieron a ese beso. A su

