Cuando llegaron al pent-house lo dejaron en el piso para luego irse a su propio piso. Sabía que estaría solo, porque antes le habían comunicado que Luke llegaría tarde, muy tarde. Así que sin ganas de siquiera moverse por haber subido por el bendito ascensor, se encaminó hacía la cocina a prepararse un sándwich y pensar.
Tenía tanto de que pensar, que ni siquiera sabía por dónde. Cada vez le aterraba más la idea de querer seguir averiguando para ver en que profundo hoyo se había metido. Todo le parecía tan irreal, que hasta en un momento dado del viaje en coche, junto con Elaine a su lado, llegó a preguntarle si lo que le había dicho era cierto.
“-Ya le lo he dicho Andrew. Es verdad lo que te dije y tambien la historia de Luke y es por ello que intento hacer que lo entiendas y lo intentes “cambiar”.
-¿Cambiar?
-Luke es una persona muy reservada y oscura, mientras que tú eres lo opuesto a él. Aunque tengas tus inseguridades y tus manías de hacer pregunta tras pregunta, eres luz. ¿Lo entiendes? Tu eres el bien y él el mal, por decirlo de alguna forma y sé que siempre, ambos estado se complementan… sino… mírame a mí y a Dante- bromeó por lo último.
-Yo no considero que sea luz o bien, como tú dices.
-Porque trabajaras de acompañante no significa que fueras malo Andrew. Tú lo hiciste por tu familia y por las deudas que tu padre dejó atrás luego de su muerte y que toda tu familia heredó.
-Es que nadie es luz y nadie es oscuridad. Aunque tú digas que Luke es un ser “oscuro”, no lo es del todo. Eso creo yo.”
Encendió la televisión para dejar atrás la conversación que había tenido y que no había tenido nada de agradable para él. Hizo zaping hasta que encontró una película de comedia. No le vendría para nada mal reírse un rato luego del mal trago que tuvo en el museo y sin darse cuenta, se encontró en los brazos de Morfeo en menos tiempo del que había pensado.
***
Se quitó la corbata que llevaba puesta porque creía que lo asfixiaría. Subió al elevador luego de saludar a Francis como siempre.
Cuando llegó a su piso se encontró con la televisión prendida y por ello, se encaminó a apagarla, encontrando así a Andrew dormido en el sofá n***o. Apagó el televisor y se volteó a verlo, e incluso pensando en despertarlo, pero cuando estaba por hacerlo se detuvo.
Parecía tan en paz y tranquilo durmiendo que le dio pena el tener que despertarlo para que se dirigiera a su habitación a dormir más cómodamente, así que, con todo el intento del mundo de no despertarlo, lo tomó en sus brazos como princesa y lo subió hasta su habitación.
Delicadamente lo acomodó en la cama tendida y lo arropó, pero nunca creyó que Andrew, dormido, lo tomaría de la camisa y lo empujaría hacia la cama, dejándolo sobre él.
Luke colocó ambas manos a cada lado de la cabeza de Andrew para no despertarlo y para no terminar estampado contra su rostro. Aunque tenía parte de su cuerpo fuera de la cama y no se encontraba para nada cómodo en aquella habitación, intentó por todos los medios posibles sin despertarlo, el soltar su agarre, lo que fue en vano.
Intentó acomodarse lo mejor posible para no dormir todo doblado, abrazándose a Andrew y poco a poco cerró los ojos para caer profundamente dormido a su lado.
Algo cálido a su lado lo hizo abrir los ojos poco a poco, encontrándose así, a pocos centímetros de su rostro, a alguien que en su vida hubiese imaginado tener. Luke.
Se tapó los labios para evitar dejar escapar una exclamación por lo que sus ojos veían y luego, cuando logró calmarse, lo contempló durante un largo rato, hasta que la necesidad de querer tocarlo le estaba carcomiendo el cerebro. Pero ¿y si despertaba? ¿Y si se enojaba?
Elevó un poco su mano derecha, ya que se encontraba acostado sobre su parte izquierda y la dejó a unos pocos centímetros del cabello azabache de Luke.
-No muerdo si eso es lo que te preocupa- le escuchó decir en voz baja mientras lentamente abría los ojos, clavando su mirada gris sobre sus ojos.
Andrew se le quedó mirando, pero no se atrevió a moverse siquiera un milímetro.
-Lo dije en serio- le comunicó Luke al ver la inseguridad en sus ojos y por ello, lentamente, comenzó a bajar su mano hasta llegar a sus cabellos.
Luke cerró los ojos, disfrutando del toque suave y pausado de Drew sobre su cabello. Algo que amaba era que le tocaran el cabello.
-¿Estabas despierto?- le preguntó mientras no dejaba de mover sus dedos sobre sus cabellos y Luke abrió los ojos mirándolo.
-Es difícil que duerma más de tres horas seguidas. Además, tengo el sueño liviano, así que cualquier movimiento me despierta.
-Lo siento- se disculpó al darse cuenta que capaz él había sido el culpable de que despertara.
-No tienes de qué disculparte… es más, yo tendría que agradecerte- le dijo con una leve sonrisa sincera.
-¿Agradecerme?
-Es la primera vez en mi vida que duermo más de tres horas seguidas. Desde que llegué hasta recién, no me he despertado por nada.
-¿Por qué duermes tan poco?- le preguntó curioso por la respuesta.
-Más que todo por las pesadillas, pero tambien porque siempre tengo que mantenerme alerta.
¿Desde cuándo era tan sincero con él? Se preguntó y luego, sin darse cuenta comenzó a bajar con sus manos, por su frente, luego por su nariz y llegó a sus labios; cuando logró reaccionar e intentar quitar su mano, pero Luke se la tomó y luego lo miró detenidamente.
Sentía una conexión con él que no podía explicar. Se podía pasar todo un día en aquella posición y no aburrirse, pero algo lo sacó de su mirada, como tambien a él.
Unos ruidos debajo para nada comunes y de pronto, una persona apareciendo frente a ellos con un arma en mano, apuntando hacia él.
Andrew abrió los ojos de par en par, viendo como su vida se podría escapar en tan solo segundos, pero otro ruido de arma, detrás del hombre en la puerta, se escuchó y el grandote cayó muerto en el suelo de la habitación.
-¿Qué sucedió?- le preguntó Luke levantándose de la cama y dirigiéndose al lado de Elaine, quien había disparado.
-Nos encontraron- le contestó con voz calmada y fría; incluso su mirada era así.
Andrew no podía salir de su shock. Había una persona muerta en el suelo. Elaine le había disparado y parecía como si nada. ¡Una persona había muerto, por Dios! Exclamó Andrew en sus adentros y un agarre en su brazo lo sacó de su estado.
-Camina- le escuchó decir a Luke, quien lo había tomado del brazo y lo conducía descalzo hacía la terraza del edificio.
Elaine los seguía detrás, mirando hacía todos lados por si alguien no deseado se presentaba.
Cuando abrieron la puerta de la terraza, Andrew se quedó impresionando al ver un helicóptero parado.
-Sube- le ordenó y este subió sin objeción alguna mientras veía a Elaine quedarse a un par de metros lejos de él apuntando hacia la única puerta de entrada y de salida.
La puerta se abrió y Andrew cerró los ojos, creyendo que la mujer dispararía, pero al no escuchar nada, los volvió a abrir, viendo cómo Dante, Zach y Félix ayudaban a Alix a andar por una herida que había recibido en un costado.
Elaine corrió su encuentro y los ayudó a llegar hasta el helicóptero, el cual estaba siendo preparado para irse por Luke.
Un disparo dio en el hombro de Elaine, quien hizo una mueca de dolor al recibirlo, pero luego se volteó y le dio al hombre que le había disparado.
Otros tres aparecieron en la escena, pero fueron eliminados en cuestiones de segundos por los demás.
-¡Ya está!- gritó Luke para que lo escucharan y todos subieron, pero más hombres comenzaron a aparecer en escena, lo que complicaba las cosas para poder irse.
-Váyanse- les dijo Dante bajando del helicóptero y enfrentándose a los hombres, los cuales no llevaban armas, o eso era lo que creían.
-¡No!- exclamó Elaine asustada y lo tomó del brazo, pero este se zafó y miró a Luke para que despegara apenas él bajara.
El helicóptero despegó y apenas lo hizo, los hombres dispararon sin discreción contra el cuerpo de Dante, quien cayó al suelo, completamente sin vida y luego comenzaron a disparar hacia el cielo para darles, pero no llegaron a derribarlo.
Andrew miró a Elaine, quien se encontraba a su lado. Lágrimas silenciosas salían de sus ojos mientras acariciaba tiernamente los cabellos de su hermano, quien poco a poco, iba perdiendo temperatura en su cuerpo.
-¿Cómo está Alix?- preguntó Luke una vez se encontraron a salvo.
Elaine siguió acariciando sus cabellos y no contestó, lo que le dio una clara respuesta a Luke y a los demás, excepto a Andrew. Este último sintió como Zach lo agarraba y hacía que apoyara su cabeza contra su pecho.
-Será mejor que te tapes los oídos- le dijo en voz baja y Andrew recién allí entendió.
-¡No!- exclamó, intentando zafarse del agarre de Zach, pero parecía en vano- ¡No tiene que haber alguna forma! ¡No!- comenzó a gritar histérico, pero cuando logró zafarse ya fue demasiado tarde. La cabeza de Alix descansaba en las manos de Elaine, quien no paraba de llorar en silencio.
-Ya estamos por llegar- comunicó Luke unos minutos después, rompiendo el silencio sepulcral que se había instalado en el lugar.
Andrew aún era incapaz de procesar todo lo que había sucedido, creyéndose aun que todo aquello era un mal, muy mal sueño y que pronto despertaría.
Pero una vez llegados a tierra. Confirmó lo que nunca había querido hacer. No era un sueño. Dos personas que acaba de conocer habían perdido sus vidas. Muchas otras tambien. Y lo peor de todo era… que nadie decía nada.