Despertó desorientado. Sin saber dónde se encontraba y cuando intentó incorporarse en la cama donde estaba recostado, sintió cómo si todo le diera vueltas. -Creo que necesitas descansar un poco más- le comunicó una voz desde un lado oscuro de la habitación. Andrew intentó adaptar su vista a la habitación en la penumbra, pero aun así, no logró divisar al portador de la voz. Vio cómo la persona se paraba y se acercaba a él, teniendo detrás de él a la ventana, la cual dejaba entrar solo unos pocos reflejos de luz, dándole a entender que aún era de día. Lo miraba con cara de pocos amigos. Expresión que poco a poco, mientras iba acercándose a él, iba cambiando a una más suave. -¿Estas bien?- le preguntó con un tono de preocupación cuando llegó a su lado y se sentó en el borde de la cama. -

