Capítulo 16

2007 Words
El contrato Llego a mi departamento y mi hermano está echado en su sofá y sí, esta viendo Criminal Minds. —¿Algún día estarás haciendo algo distinto con tu vida? —Por ahora no, estoy feliz con lo que hago— me dice, encogiéndose de hombros y echándose unas palomitas a la boca, aunque la mitad cae en el intento. —A propósito, ¿Qué te pasa con Rocío? De verdad hermano que es una molestia verlos discutiendo todos los días. —Es que ella me saca de mis cabales, hermano, no tiene respeto por nada ni por nadie— responde en tono molesto y me hace reír porque de verdad que la chica es muy respetuosa, salvo con él. —Creo que te equivocas, hermanito, con el único que es así es contigo. —Es que a papá todo el mundo lo respeta y a ti no te pescan ni en bajada, ya te tiene del meñique esa españolita. —Lo que yo creo es que esa chica te gusta. —Ay, por favor, James eso no es cierto. En eso escuchamos la puerta abrirse y entrar a Jex con Dani en brazos, seguido de nuestro padre con Sarita llorando en sus brazos y uno de los guardias de Scott que les abre paso. Jex nos pregunta donde lleva a Dani y yo le indico que lo haga a mi habitación, mientras la coloca en mi cama me pidió agua y unas toallas, por lo que corrí a la cocina y luego de tener el cuenco entré directo a mi baño e hice lo que me pidió. Después llegaron los hijos mayores de los Scott, que aún me costaba verlos como matrimonio y no como hermanos, díganme loco pero no entendía esa relación, pero ¿quién soy para oponerme? Ethan nos hizo salir con él de la habitación y nos llevó a la sala, escuchaba como Jex decía algo del celular de Dani y que se había estado comunicando con su agresor y la rabia me embargó, mi prima había pasado por tanto y seguía haciéndolo por culpa de un maldito traficante que ahora con mayor razón quería participar en esa bendita operación. Por suerte lo de Dani fue un desmayo por culpa del estrés y que tuvo una baja de presión, no supe en qué momento Chris se llevó a Sarita, pero la casa se llenó de personas, lo que era peor, me asfixiaba tener a tanta gente alrededor. Me acerqué a conversar con papá, Ethan y Enzo, mientras Jex se daba vueltas como loco, por la sala. Jex volvió a recibir una llamada de Reynolds y se dispuso a ir a mi habitación, necesitábamos el celular de Dani para llevárselo. Después de un buen rato, Val, la esposa de Ethan, salió y nos dijo que nuestra prima estaba bien y que Jex estaría con ella, era comprensible que fuera él quién estuviera, pero igual me daba un poquito de envidia verlos a los dos juntos. ¿Será que algún día tendré un amor así? porque tengo claro que lo que hay con mi diosa tiene fecha de caducidad y que en algún momento ella se aburrirá de mí. Así que debo aprender rápido para que no se quiera alejar, sí, eso voy a hacer. Todo era tan absurdamente loco que mi cerebro a penas y procesaba todo lo que estaba pasando a mi alrededor cuando nos llegó la llamada del tal Jacobs, así que debimos salir rumbo a ese encuentro con los federales. Estábamos en la camioneta, cuando Jex me empezó a interrogar y aunque me molestaba preferí responderle. —Oye James ¿De verdad quieres participar en esto?— fue la primera pregunta de mi primo político y yo solo asiento. —Ya te lo dije, Dani se lo merece. —Pero puede ser muy riesgosos para ti. —No te preocupes, me sé defender y no quiero más cuestionamientos, Jex. Te lo pido por favor. —Estamos llegando— nos dice el que ahora sé que se llama Lamas y nos bajamos de la camioneta al entrar al edificio. Llegamos al lugar y esto parecía sacado de una de las series que veía Chris. Me sorprendió ver a uno de los menores de los Scott trabajnado de igual a igual con ellos y así me decían a mi que era peligroso, ¡Si él era un chiquillo! Pero lo que me dejó con la boca abierta fue ver a Moritas entre el grupo y como todos la vanagloriaban y le rendían pleitesía, si era solo una doctora, es que ni la reconocí con esa gorra que cubría su cabello de algodón de azúcar. Pero como mi bocota habla sin que mi cerebro se lo impida, la volví a vilipendiar y fue ahí que Jack me sacó del aturdimiento y nos dijo a todos el porqué era necesaria y debo decir que me quedé más boquiabierto con su currículum, es que con ese pelo y esa cara de muñeca no le echaba más de veinte años, pero nada. Tuve que escucharla y tratar de calmar mis nervios cuando Jex nos contó del intento de violación a Dani, se me revolvieron las entrañas de solo pensarlo y ella al parecer lo notó pues trato de calmarme y explicarme cada paso de lo que haríamos. Y, aunque no estuviera de acuerdo, al igual que Jex, era el plan más certero en ese momento. No cabía dudas, ella sería la mente maestra de la bendita operación, se parecía tanto a lo mandona que era mi diosa de fuego, pero no tenía comparación, Savannah Lewis era como una nena y mi diosa era toda una mujer. Con todo ya terminado y las posiciones establecidas nos fuimos a casa, aún tenía muchas cosas que pensar y una de ellas era la chica que va a nuestro lado, al parecer dejó su auto en el edificio de Scott y asociados y hacia ese lugar nos dirigíamos, nadie habló, pero podía notar la ansiedad de todos, sobre todo de Jex y lo entendía. En cambio yo me preguntaba qué era lonque decían los documentos que me había enviado Russell y como la chica que estaba frente a mí sonreía por algo que leía en su celular, es que era tan diferente de ver. En esa habitación era una mujer seria y profesional, en cambio aquí parecía una adolescente viendo a su artista favorito. Dejamos a Moritas en el estacionamiento de la empresa y retomamos nuestro camino a casa, como todas las habitaciones estaban ocupadas no me quedó de otra que acomodarme en el sofá de la sala, busqué unas mantas, un almohadón y tomé mi maletín, ahí estaba ese documento que era lo otro que me tenía preocupado, saqué mi lámpara para leer y me acomodé en el sofá, me había servido un whisky para pasar el trago amargo y saber en lo que me había metido. Abrí el sobre y saqué el documento que versaba así: Contrato de sumisión Las partes A (Queen) y B (Ángel)—ahora estaba mi apodo que extraño era verlo escrito ahí, de hecho aún no entiendo por qué Russell me puso así—extienden el siguiente contrato de sumisión. La parte B se someterá a todo lo que la parte A le pida para satisfacer sus deseos en la habitación dorada— o sea que todo sería en el club de Russell, interesante. La parte B está obligada a mantener estricto control de su salud física y mental, informando, mientras dure este contrato, con los consecuentes exámenes médicos sobre enfermedades venéreas y cualquier tipo de ETS— tendría que buscar un laboratorio seguro, ni loco me voy a meter al hospital de los Scott ¿o sí? La parte B tiene la obligación de respetar las siguientes acciones a las que la parte A lo obligue. 1. Utilizar condón en todos sus encuentros. 2. Aceptar “ las ataduras con sogas u otros elementos de restricción, que se utilizan en el b**m. En este caso la parte B se obliga a su ”completa inmovilización”, es decir, atar o que te aten para tener relaciones sexuales— odiaba las amarras, de hecho odiaba las corbatas, pero tendría que probar ¿no? 3. Otro elemento muy sencillo y que podrá ser utilizado dentro de este contrato son las vendas en los ojos. Todo esto. Para elevar las sensaciones corporales, el tacto, el oído, todo lo demás se siente con mucha mayor intensidad. Además, el uso de antifaz es absolutamente obligatorio en cada encuentro. 4. Las partes A y B se regirán, dentro de este contrato, con disciplina. En este caso, se hace expresa referencia a prácticas eróticas relacionadas con reglas, castigos, adiestramiento, protocolos de comportamiento o posturas. En ocasiones no tiene porqué estar relacionada con objetos, como por ejemplo los azotes con la mano en el trasero, La parte B se someterá a ellos para lograr la máxima excitación a la parte A— a cada momento que sigo leyendo es como si fuera un contrato de adiestramiento y aunque no me gustaba ya que, estaría dentro. 5. En cuanto a la dominación y la sumisión, al ser prácticas complementarias de intercambios de poder: una o más personas dominan a una o más personas que se someten. Si lo que te gusta es la dominación o la sumisión, debes saber que se trata de un juego mucho más mental, menos físico, pues lo importante es que aprendas juegos adecuados para esas facetas y los pongas en práctica con tu pareja. Aquí las partes A y B puede entrar en el juego de roles y decidir, de mutuo acuerdo qué o cuál rol es el que ejercerán en la habitación dorada. 6. En cuanto al sadismo y el masoquismo, normalmente van de la mano al tratarse de dos caras de la misma moneda. El sadismo se utiliza para referirse a la práctica erótica en las que una persona obtiene placer causando dolor, humillación o incomodidad a otra persona, que sería el masoquismo, es decir, la practica en la que se obtiene placer al recibir ese mismo dolor. En este caso, la parte A asumirá el rol de dominador y la parte B el del sumiso— ya veremos… 7. En todos estos casos, las partes establecen por supuesto estas prácticas de forma voluntaria, basadas en la confianza, que no pueden ir más allá de los límites establecidos por la persona que recibe el dolor y pudiendo ser detenidas en cualquier momento. 8. Para poder detener estas prácticas relacionadas con el b**m, se insta al sumiso a recurrir a las palabras de seguridad. En este caso, entre las dos partes se establecerá una palabra de seguridad. La que será muy útil en el momento en el que uno de los dos quiera salir de la fantasía y os proporcionará seguridad— ¿ qué palabra puede ser? ¿morita? No, ni loco, esa la usaría con ella. «Y tú juras que ella es de esas, no lo creo, Junior» El presente contrato tendrá la duración de tres meses a partir de la fecha estampada en este documento, sin perjuicio de esto, las partes pueden renovarlo de mutuo acuerdo. Queda estrictamente prohibido a las partes divulgar el contenido de este contrato, so pena de quedar nulo ipso facto. Queda prohibido a las partes indagar más allá de los nombres acordados en este contrato— ¿y si yo quería más? EL nexo entre la parte A y la parte B será exclusivamente el dueño del Club Shine, quién es el único que sabe las verdaderas identidades de las partes y que se encuentra obligado a guardar en extricto secreto so pena de poder ser demandado por la parte afectada... Y así seguían cada una de las cláusulas que leía y mierda, esto sería complicado. —¡Mierda, tengo tres putos meses para conquistarla! ------------------------------ Copyright © 2024 P. H. Muñoz y Valarch Publishing Todos los derechos reservados. Obra protegida por Safe Creative bajo el número 2410107717945
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