Capítulo 2

1089 Words
Narración por TEDDY Leo y yo nos habíamos desplazados hacia la ciudad en busca de diversión, esa noche queríamos algo más que alcohol pero hubo algo que hizo que se arruinara, estaba la novia de mi amigo Leo allí, al parecer sola, la descarada de Natalia se encontraba allí tomando alcohol. —Espero de que no te vuelvas loco —lo advertí, yo no quería pasar vergüenza por esos dos descarados. Natalia no me soportaba y yo menos a ella, así que nosotros nos manteníamos distancia uno al otro. Vi como mi amigo se movilizó y corrió tras aquella descarada. Traté de entretenerme con mi móvil en lo que ellos dialogaban o discutían. Hasta que al fin vi a Leo de nuevo conmigo. En seguida me eché a reír supuse de como había terminado su reconciliación. —¿De qué te ríes estúpido? —cuestionó él. —De ti. ¿De quién más? ¿Y cómo te fue con tu amor? Yo lo miraba y se veía tenso él. —Yo no entiendo a Natalia. Un día me dice una cosa y otro día otra cosa. —Leo es evidente de que te está mintiendo. Te fue infuel y punto. —Ella me dijo de que fue un beso. —¿Y tú le crees? —Sí, le creo. —Entonces vuelve con ella y aguanta cuernos —fue lo que le dije. Continuamos discutiendo ese tema, hasta que ella misma cruzó con un sujeto y mi amigo arrugó su cara, lo veía que se movilizaba y yo fui tras él lentamente. Afuera lo escuchaba discutir con ella y me pareció hasta fastidioso. De un momento a otro vi a algunos que interfirieron al parecer amigos de ella. Y mi mirada se posó en una de sus amigas. 《Mi mate》. Yo odiaba que me ignorara hasta me miró mal. Esa desgraciada. Quizás Leo, tenía razón yo tenía que darle tiempo y obviamente a que me conociera, pero era muy odiosa. Así que decidí acercarme a ella sin importar las consecuencias. —¿Qué quieres inútil? ¿No tienes vergüenza? No me interesa conversar contigo —se expresó ella siendo la odiosa de siempre. —Vaya Michelle, pero... ¿Quién te ha dicho de que me interesa ser tu amigo? ¿Por qué eres tan paranoica y actúas a la defensiva siempre? —¿Para qué diablos vienes? ¿A molestar? Me reí, de verdad que sí, que me gustaba molestarla y bastante por supuesto. —¿Será que no puedo mantener una conversación corta contigo? Que mala educación tienes. O eres de las personas que a pesar de todo resultan ser malignas. —Sí, soy una maligna. —Aquél inútil con quien está discutiendo tu amiga es mi amigo. Ella me miró sorprendida. —¿Leo es tu amigo? —me preguntó incrédula y se giró a mirar a aquellos dos tontos, se encontraba pensando y yo me preguntaba; qué estaría ella pensando. Después de un rato volvió a colocarse en frente de mí y me miraba fijamente. Dobló sus brazos y volvió a hablar. —Te digo algo... No te tengo miedo. —¿Y por qué tú dices eso? Se quedó pensativa por unos segundos pero luego me respondió. —Ahora entiendo algunas cosas. Tú debes de ser Teddy. ¿Verdad macho alfa? Quedé impactado por lo que había dicho. Era evidente de que Leo había hablado de mí. Sabía de que yo era un alfa. —Sí, ese mismo. —Bien, entonces ya sé para andar con una pistola para cuando tú te me acerques transformado en lobo, maldito. Me descubrió y se dio cuenta de todo así decidí reírme. —¿Te ríes Teddy después de todo lo que me haz hecho? —Es que eres mi mate. —A mí no me estés hablando disparate que yo no creo en eso —se defendió ella como toda una leona. —No lo crees y por dentro de mueres por mí. —No es así estúpido. —Michelle no lo niegues, te mueres por probar mis labios, no sé por qué te haces la fuerte. —Déjame informarte de que estás muy equivocado Teddy. Déjame en paz. —¿Qué te deje en paz? —me eché a reír. —Vete con tu amigo y déjame. —Nos vamos a seguir viendo —le sonreí y me aparté de ella. —Ya te lo advertí —fue lo último que ella me dijo. Caminé hacia donde se encontraba mi amigo con su novia discutiendo y decidí interferir. —Natalia y Leo. Ellos me prestaron atención. Entonces aproveché ese momento y me acerqué hacia Natalia. —Cuida a mi mate —le dije y ella me miraba extrañada sin entender. —¿De qué diablos hablas? —Tu amiga Michelle es mi mate. A eso es que me refiero. Se quedó mirándome sorprendida, de hecho no lo creía. —¿Qué? —Teddy no estés confundiendo a Natalia, aún estamos discutiendo y tú vienes a confundirla con eso —se expresó Leo. Me giré hacia él para responderle. —Es la verdad, no importa a que esté confundida. —Bueno ve, espérame en el auto voy casi. —Esta bien. Entonces hice lo que mi amigo me había dicho volví hacia mi auto, y observaba a Michelle que conversaba con sus amigos. Ya ella sabía todo, sabía de mis apariciones y todo lo demás pero eso no me importaba. Decidí decirle la verdad, pués a partir de ese momento ya no se iba a extrañar nada. Como en eso de caso veinte minutos apareció Leo obviamente enojado. Entró al auto y la cerró tan fuerte que tuve que reclamarle. —¡Hey! No quieras pagar tus enojos con mi auto imbécil. —¡Cállate Teddy! No estoy para reclamos. —Sólo que respetes mi auto. —Deja de molestar Teddy y arranca. Suspiré profundamente y lo dejé discutiendo sólo, emprendí la huida hacia el apartamento de Leo. Quede hecho últimamente nos habíamos pasado mucho tiempo juntos. Aveces es bueno escapar de la rutina y quedarse lejos de todo y de todos. Pues nos llevábamos bien a pesar de todo. —Así que tú conoces a Michelle —le dije a Leo cuando llegamos al apartamento. —Sí, la conoces y de verdad te entiendo amigo ella es odiosa. Así que te cargó el karma con ella. Yo me reí al instante. —El karma soy yo querido amigo, que no se te olvide.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD