Capítulo 6

1715 Words
La casa de Joshua y Nicole Vemont era un lujo para cualquiera que la mirara. Un estilo moderno destaca en toda la propiedad pero casi ni se podía apreciar con todos los autos de adolescentes esperando embriagarse. - Vamos. -me guiño un ojo Allie mientras bajaba del auto para encontrarse con nuestros amigos. La música estaba alta y el ruido de la gente ya daba a entender que estaban pasando un buen rato. Todos conocían las fiestas de los Vemont. Eran legendarias la mayoría del tiempo y todo quien fuera alguien hacía aunque sea una aparición. - Si no quieres estar aquí puedes volver a casa. -escuché una segunda voz y yo quite la mirada de la fiesta ante mi para ver al responsable.- Yo la puedo cuidar. -ofreció antes de tenderme su mano para ayudarme a bajar. La razón principal por la que no me gustaban las fiestas no era el alcohol, la música o los adolescentes. Era que nunca podía durar suficiente. Nadie podía lograr mantener a la policía fuera de las propiedades y siempre terminaba muy temprano. - No te vayas muy lejos, Charles. -suspiré tomando la mano de Alex para salir del auto.- Por lo que veo, la policía no tardará en aparecer. -aseguré y deje que Parsons cierre la puerta del auto. Como siempre que había una fiesta, nuestro protocolo de entrada era sencillo. Más que todo era ya más una tradición. Todos nos reunimos cerca del auto de Hillary hasta esperar que todo nuestro grupo de amigos llegue. - Ve con ellos. Yo voy a buscar a Josh y Nicole. -comentó Alex después de notar donde estaba mi mirada. Agradecí eso mentalmente porque para ser honesta con todos, lo menos que queria en estos momentos era explicar porque mi ex novio estaba llegando con nosotras a una fiesta a la cual no quería venir. - ¿Por qué siempre llegan tarde? -logré acercarme lo suficiente para escuchar a Brad y verlo incorporándose del capó del auto de Hilla. - La belleza no se puede apresurar, O'Malley. -note que Allie le guiño el ojo coqueta y yo me contuve de rodar los ojos. Una de las tantas razones por las que Bradley seguía atrás de Allison era porque la rubia siempre le daba alas jurando que era un juego inocente. Lo cual podía ser cierto para ella pero no para el pelinegro. - ¿Entramos? -decidió intervenir Jesse y yo asentí. No pudimos dar un par de pasos a través de la puerta cuando ya note miradas en nosotros. Al ser Mitchum, no era difícil llamar la atención y mucho menos cuando los dueños de la fiesta nos esperaban con impaciencia. - ¡Allison! -escuché la irritante voz de Nicole y en segundos los brazos de la chica rodearon el cuello de mi hermana.- ¡Te hemos extrañado demasiado! - ¡Dios mio, Nicky! -le contestó Allie igualando su emoción a la castaña. Una diferencia clara entre Allison y yo era que ella si quería entrar a ese mundo. Mi hermana necesitaba la atención que venía con la popularidad. Le encantaba ser la abeja reina de una población estudiantil. Para mi eso era pasajero, volátil e simplemente innecesario. Las personas que adoran a otras ciegamente y siguen la voluntad como un grupo de borregos eran desechables. Me crucé de brazos y me mantuve lejos de ese intercambio ocupando mi posición en todo esto. Ser el guardaespaldas de Allison. Mi mirada recorrió el lugar con cuidado. Observé a los chicos de todas las edades bailar, reir y divertirse con vasos en sus manos. Más allá habían improvisado un juego de Beer Pong y en los sillones se encontraban ya algunas parejas aprovechando la tenue iluminación. Por lo que podía notar ya habían pasado algunas horas aquí. La fiesta estaba a punto de llegar a su mejor momento, como siempre que llegábamos. A Allie no le gustaba llegar ni antes, ni después. Se aseguraba de llegar justo un poco antes del clímax para que así todos asocien que nosotros éramos lo que faltaba para ser una noche increíble. Nos movimos a la sala después de poder hacernos con unos tragos que, solo ellos sabrán que tenían. Mi grupo de amigos cada vez estaba más tranquilo y se notaba que estaban comenzando a pasarla bien ya integrándose a todo el ambiente. Todos comenzaron a hablar con todos y nos volvimos un gran grupo riendo, conversando y bebiendo. Yo aproveche que Allison estaba a mi lado para darle un sorbo a mi bebida que se encontraba un poco olvidada en mi mano. Enseguida hice una mueca. Era whisky, odiaba el whisky. - Creo que es hora de un juego. -sonrió Gabrielle sentada a un lado de Josh y noté que Alex permanecía recostado en la parte detrás del grupo haciendo lo mismo que yo. Observando. - ¿Qué se les ocurre? -preguntó Hillary dándole un sorbo a su bebida. - ¿Pregunta indiscreta? -escuché a Nicole a lo que mi mirada rápidamente fue a ella y noté cierta malicia en sus ojos. Fruncí levemente el ceño y mi vista cambió a mis amigos porque a ninguno nos gustaba que se metieran en nuestra vida. Éramos bastante cautelosos con la información que proporcionamos porque si algo aprendes en nuestro círculo social, es que la información es poder. - ¿De qué trata? -enarcó una ceja Jesse permitiendo que la atención vaya unos segundos a él. - Es bastante sencillo. -se encogió de hombros Joshua aparentando y forzando esa tranquilidad fingida que yo conocía muy bien en él. Tenía la misma curiosidad que encontraba en la mirada de la persona que tenía a todo nuestro grupo delante.- Primero se rellenan las bebidas de todos los jugadores y se decide quien va a empezar. El que comienza escoge una persona a la cual hacerle una pregunta en el oído. La persona debe decir el nombre de uno de los presentes como respuesta. Si quieren escuchar la pregunta, se bebe y la persona debe contestar. -explicó rodeando los hombros de Gabrielle. - ¿Quién quiere jugar? -ofreció Nicole y yo contuve una sonrisa al ver a Allie levantar la mano. - ¡Yo! -sonrió mi hermana siendo seguida después por todo nuestro grupo. Alex y yo permanecimos en silencio y no tardaron en caer la mirada en nosotros. - ¿Karine? ¿Alex? -preguntó Nicole con una botella de vodka en sus manos.- ¿Juegan? En sí la pregunta podría sonar inofensiva y como una muestra de que habia una opcion de rechazar. El problema aparecía en que Allison no me permitiría librarme del juego. - Si. -contesté después de recibir una ceja enarcada de mi hermana. - Yo también. -respondió Alex y debía admitir que estaba levemente sorprendida. -De acuerdo. -asintió Gabrielle mirando como Nicole rellenaba su bebida.- ¿Quien quiere comenzar? Y así inicio un juego de preguntas y respuestas de temas impersonales y típicos de adolescentes.  Cualquiera que lo viera por fuera podía distinguir rápidamente el patrón que se estaba formando. Habían dos bandos bastante marcados. Eran ellos, Nicole, Joshua, Gabrielle y Alex; contra nosotros, Allison, Hillary, Lindsey, Brad, Jesse y yo. Casi todas las preguntas habían sido pedidas para que se respondan y en si nada había sido demasiado importante como para recordar hasta que fue mi turno de contestar. - Karine. -escuche mi nombre de los labios de Nicole y yo contuve una mueca cuando se levantó para caminar hacia mi.- ¿Que podría preguntarle a la más pequeña de los Mitchum? -note que se relamía los labios y sabía que lo que venía no me iba a gustar. - Cuidado. -advertí cuando estaba a centímetros de mi y la escuché soltar una pequeña risa. - ¿A quién rechazó Elite Cross en primer lugar hasta que le cediste tu cupo, Karine? -susurró lo suficiente para que solo yo pudiera escuchar y sentí mi cuerpo tensarse al instante. Además de la razón obvia que conllevaba la respuesta, lo que me había agarrado con la guardia baja era que Nicole supiera sobre Elite Cross. No era un tema de conversación común y mi mente comenzó a buscar razones por las que ella sabría lo que hice. La castaña me sonrió alejándose de mí para volver a su lugar. Las miradas de todos estaban en mi y sabía que el momento donde diera la respuesta, Allie querría conocer la pregunta. - Allison. -contesté entre dientes y noté la cara de satisfacción de Nicole. - Disculpa, Karine, cariño. -se inclinó y se colocó su mano en la oreja.- No te escuché. Habla más alto. Eran momentos como este que me hubiera encantado tener la habilidad de matar a alguien con la mirada. Clavé mis ojos en Nicole antes de respirar hondo para responder. - Allison Mitchum. -contesté lentamente pero con un tono alto para que me pudieran escuchar. La sonrisa de Nicole se hizo más grande cuando notó a Allie mirarme y yo desprendí mi mirada de la castaña para ver a mi hermana. - ¿Yo que? -preguntó y su mirada era curiosa pero sin perder cierta diversión.- ¿Soy tu hermana favorita? --sonrió golpeando levemente con su codo. - Bebe, Allie. -le recordó Lindsey.- Ya sabes las reglas. No sabía si solo era yo que notaba el ambiente tenso pero todo el resto parecía seguir divirtiéndose y ver esto como algo sin importancia. Allison levantó su vaso y le dio un sorbo antes de señalarme. - Habla, damita. -me sonrió y yo me mantuve en silencio por unos segundos. - Nicole preguntó... -comencé a hablar pero la castaña me interrumpió. - Le pregunté cuál era la persona que más quería de los presentes. -se encogió de hombros. - Vale. -rio mi hermana.- Aunque yo también te quiero, esto fue un sorbo desperdiciado. Pensé que iba a ser algo más importante por tu expresión. - Te toca preguntar, Karine. -enarcó una ceja Nicole y yo mire en la habitación antes de escoger a una persona. Me incline hacia Allie y noté mi celular vibrar mientras me acercaba a su oído. Le pregunté lo primero que se me ocurrió y deje que ella responda y siga el juego mientras yo revisaba el celular. Era un mensaje de Nicole. "Ahora quien es la perra de quien, Karine."
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