Todos tienen de esos detalles que te gustan hacer pero prefieres que nadie sepa, el mío no era muy extravagante solo ir de compras. Desde que era pequeña amaba poder experimentar con la vestimenta. Me gustaba comprar distintos estilos y elaborar algo que se enfoque en mi estilo. Conforme fui creciendo eso fue cambiando al simple hecho de que me gustaba comprar cosas que fueran acentuando mi cuerpo y lucieran de manera llamativa pero sin ser de mal gusto. Por suerte, mis padres tenían eventos donde se necesitaba lucir bien y donde era necesario estrenar ropa. Nadie pensaría en repetir un vestido, un calzado o algunas veces incluso un collar. La imagen importaba en nuestro mundo. Cómo te vestías decía mucho de ti y de quien eras y a donde querías llegar. Incluso los hombres tenían cuidado d

