Corrí un tanto la silla para que tomara asiento, sonrió por un breve instante en agradecimiento y justo frente a ella permaneció Daniel no entendía porque su mirada era intensa pero calculadora al mismo tiempo era como si se creyera el dueño de su vida. Note lo incomodo que era, por su parte ella seguía firme y no le dirigió la mirada ni un instante lo que parecía incomodarle y hacer enojar a Daniel. Despierto con la despreciable sorpresa de que Sofía se había metido en mi maldita privacidad, no sé cómo le hizo pero esa mujer se metió en mis asuntos y debía reaccionar rápidamente. Una de mis Relacionistas Publicas me envió la nota en la cual decía que Sofía y yo habríamos mantenido un “Romance” lo que hacía que mi reputación se viera manchada ya que también decía que frecuentaba varios l

