Ezem. —Bueno... —sentados en cada lado de la oficina del pastor con él en medio para que no halla otra pelea, escucho que la reunión comenzó—. La verdad que esto me toma por sorpresa, no me esperaba una reacción asi de ninguna parte, —ni de ellos ni de mi papá, la miro a Carina que esta mas delgada, con la cara pálida y como cansada, sus papás enojados pero el padre con el labio partido por la trompada que le dio mi papá—. ¿Me podrían explicar qué pasó?. —estamos todos en silencio—. ¿Ninguno va a hablar?. —Bueno, yo hablo. —mi mamá habla con calma—. Les iba a dar la oportunidad de defenderse. —Nos vamos a defender como sea y a mi hija. —Osvaldo por favor, deja hablar a Araceli... Habla por favor. —Pasó que viene Osvaldo muy enojado, lo cual yo entiendo su enojo... —mi mamá habla antes

