Evangelina. —Ezem. —esta en el sillón sentado viendo la tele sin verla porque no hace nada, solo verla—. Ya esta la comida. —Si, vamos. —tiene los ojos rojos donde se nota claramente que estuvo llorando—. ¿En qué te ayudo?. —Ya tengo todo listo, —se sienta y casi no come, intento entretener a Jonas con la tele y la comida porque esta enérgico, y Ezem, nada—. Ven hijo, vamos al baño y a jugar. —nos sentamos en el living con Jonas jugando, mi hijo va a la habitación donde les pedí que dejen las cosas en la tarde. —Voy a jugar con ustedes. —¿Estas bien?. —se sienta frente a mi agarrando un auto que lo compré cuando me enteré que era nene y le encanta—. Estas como decaído. —Estaba pensando en todo lo que me dijo Carina. —¿Terminaste con ella?. —Si, y creo que fui muy lejos con lo que

