Fey. En vista de lo sucedido, al estar en la oficina no podía concentrarme, el saber que estaba en medio de esa transacción me era imposible tener mente para los negocios pendientes. Me era inconcebible pensar que mi padre me hubiese usado para esto, el, quien era mi ejemplo a seguir, esa persona que atesoraba inmensamente. Con todo eso divagando en mi mente comprendía que debía espabilarme, tenía que encontrar una solución, misma en la que no tuviera que estar atada a Brad. Revisando algunos datos y parte de los valores netos que estaba manejando la empresa me topaba con cifras que no coincidían, empezando a revisar esto para saber que estaba ocurriendo, la voz de Brad me alertaba. —Me parece que tenemos una conversación pendiente, ¿no lo crees, Fey? —Efectivamente, tenemos

